28 de Marzo de 2007 |
|
La Escuela sola no educa
|
Acompañemos a nuestros niños/as y jóvenes para poder incidir en la formación de patrones ajustados a nuestra identidad.
La Educación moderna, utiliza una gran variedad de recursos educativos, y así el alumno/a aprende de cada ser vivo, objeto u acción y ve su utilidad en la vida diaria.
Estamos educando en la vida para la vida, por eso la escuela sola no educa, sino que es ayudada por instancias y estamentos sociales tales como la familia, el entorno comunitario o barrial, lo que contribuye en la construcción de relaciones e iteraciones de los actores educativos.
Uno de los patrones que incide en niños/as y adolescentes son los comportamientos, actitudes y vocabularios transmitidos a través de los medios de comunicación y sistemas de información audiovisual (radio, televisión, y red informática).
Algunos de los objetivos de estos medios de comunicación e información son entretener, informar y educar y por eso juegan un papel fundamental en la educación de una sociedad.
Sin embargo, la selección de temas y contenidos van dirigidos en alto grado a la población adulta, y un mínimo porcentaje de programas y documentos formativo-educativo es dirigido a niños/as y adolescentes.
Es difícil encontrar temas de crecimiento personal que promuevan buenas costumbres, el respeto, la tolerancia y la solidaridad en los mensajes que transmiten las imágenes de películas, y reality show, o en las canciones de actualidad que se difunden por los diferentes medios de comunicación.
¿Estamos los padres, madres y maestros atentos a los mensajes y metamensajes que llegan a nuestros jóvenes y niños/as?
¿Es cierto que en su gran mayoría ayudan a desarrollar capacidades de atención, escucha y reflexión?
¿Reciben nuestros hijos/as y alumnos/as mensajes que les permitan crecer como entes tolerantes, éticos, pacíficos, democráticos y responsables?
Si nos sentamos a ver y escuchar los programas televisivos y radiales podríamos identificar con ellos los valores que promueven, y sería muy interesante cuantificar el porcentaje de acciones que promueven la violencia, el robo, la infidelidad, irrespeto a la pareja, la desviación sexual, la vulgaridad, la mentira, la corrupción en comerciales, novelas, muñequitos, comedias y reality show en los diferentes medios de comunicación.
Acompañemos a nuestros niños/as y jóvenes para poder incidir en la formación de patrones masculinos o femeninos normales, en la forma de vestir y todos los valores que son parte de nuestra identidad y de esta forma poder enfrentar los antivalores que proyectan el cuerpo como objeto mercantil, consumismo y la ostentación de bienes. La sociedad del mañana la estamos formando nosotros, ellos reproducirán lo que aprendan hoy de la familia, la escuela, la sociedad, los medios de comunicación.
Nos quejamos pues nos ha tocado vivir la violencia y perdida de valores, pero lo más importante es que tenemos en nuestras manos la solución para que el clima de convivencia de la sociedad de nuestros hijos/as y nietos sea de paz, armonía, tolerancia y respeto. ¡Luchemos por darles ese gran regalo!
Por: Lic. Lidia Francisca Jiménez C.Maestra líder del Palacio Escolar España y de la red de Centros de Nivel Inicial
El diálogo como contenido y estrategia
21 de marzo: Día Mundial de la Forestación