Los Foros de Debate o Listas de conversación

Los Foros de Debate o Listas de conversación

La suscripción a un foro de este tipo es gratuita, y hay listas sobre todos los temas imaginables.

Otra aplicación de la Internet y que se basa, de hecho, en el correo electrónico son los foros de debate, también denominados listas de conversación. Todas las personas que comparten el interés por una cuestión, pueden intercambiar opiniones e información en estos foros.

Como se ha indicado en el capítulo 1, ESPAN-L es un foro que reúne a profesores de español como lengua extranjera. Cuando se envía un mensaje a ESPAN-L, automáticamente el mensaje se multiplica y llega a todas las personas suscritas a la lista. La suscripción a un foro de este tipo es gratuita, y hay listas sobre todos los temas imaginables.

Estas redes son la puerta de entrada al correo electrónico para todas las personas que no tienen nadie concreto a quien escribir a través de la Internet. Si alguien sabe que un colega o un amigo dispone de dirección electrónica, podrá escribirse con él; pero, en caso contrario, siempre tendrá la posibilidad de buscar un foro sobre algún tema que le interese, y en poco tiempo tendrá corresponsales potenciales en el mundo entero.

A partir de un tema central, los listeros -es decir, los usuarios de la lista o foro, en el argot de la Internet- formulan consultas, expresan opiniones, comentan las novedades bibliográficas, anuncian cursos y congresos, difunden ofertas de empleo o brindan direcciones de otros foros; en definitiva, transmiten e intercambian cualquier información relacionada directa o indirectamente con el objetivo del foro.

Cada mensaje que se envía a una lista como ESPAN-L pasa por un servidor, que es una máquina que se encarga, automáticamente, de multiplicar la carta y hacerla llegar al buzón electrónico de cada una de los listeros. Quien recibe este mensaje puede optar por responder de nuevo públicamente o, si considera que su respuesta no interesará a todo el foro, responder a la dirección privada del autor del mensaje. Así debería ser, pero la realidad es que muchos usuarios dirigen todos sus mensajes al foro público, incluso cuando se trata de un carteo privado con un listero en particular, lo que provoca un aluvión de mensajes que invade el buzón electrónico de los usuarios de la lista: decenas de mensajes en un día que acaban con la paciencia de muchos listeros.

Estas listas de conversación suelen tener un coordinador que interviene más o menos activamente. En algunos foros, el coordinador, antes de redistribuir los mensajes públicos, debe leerlos para determinar si realmente su contenido se ciñe al tema central del foro y, solo si cumplen ese requisito, los transmite a todos los listeros; estos foros se denominan, pues, listas moderadas. En otros foros, como ESPAN-L, el control no es tan riguroso, y el coordinador interviene solo cuando las discusiones públicas se alejan mucho del tema principal, o cuando derivan en consideraciones que podrían llegar a herir la sensibilidad de algún listero.

Es posible encontrar foros sobre cualquier tema. En el campo que nos atañe, el del hispanismo, existen grupos cuyo eje es la lengua española, la literatura de los países de habla hispana, las costumb res de estos países, su historia, etcétera, y todo ello, desde luego, tanto en general como referido a un período concreto o circunscrito a un país determinado. En el anexo 2 se ofrece una relación de foros de debate, tanto sobre el hispanismo como sobre lenguas y sobre lingüística. Si alguien desea compartir con otras personas su interés por uno de estos u otros temas, solo debe suscribirse a la lista correspondiente, y en pocos días tendrá colegas en el mundo entero dispuestos a intercambiar opiniones e información. Probablemente sea esta una de las características de la Internet que más modificará la mentalidad del investigador: el intercambio de información. Al hacer públicas nuestras inquietudes, todos obtenemos un beneficio: las compartimos con otros individuos y, probablemente, alguien habrá en algún rincón del mundo interesado en lo mismo que nosotros. Si sumamos sus conocimientos y los nuestros, ambos aprenderemos algo. Este es el espíritu que impera en la Internet.

Mar Cruz Piñol

Facultat de Filologia de la Universitat de BarcelonaDepartamento de Filología Hispánica (Sección de Lengua)