Infantes en su primer día de clases

Infantes en su primer día de clases

Inicio de un período feliz en tu vida, disfrútalo.

Muchos niños viven esa sensación de abandono cuando sus padres salen y no les dicen que no van a estar, pensando que así les evitan un sufrimiento.

La actitud de los padres puede contagiarse a los niños, ellos estarán muy atentos a cualquier muestra de inseguridad o nerviosismo. Le corresponde a los padres informarle al niño que irá a un lugar con otros niños como él, donde jugará mucho y tendrá unos profesores muy amorosos.

"Le preguntan si mañana quiere ir y dice que sí. Al día siguiente, los padres preparan su lonchera, lo llevan bien desayunado y arregladito. Cuando llegan al pre-escolar, el niño rompe en un llanto inconsolable, se pone azul y la maestra dice que es normal, que si sigue llorando los llamarán. Con el corazón apretado, la mamá se pregunta: ¿cómo pudimos habernos preparado mejor?, ¿estará muy inmaduro todavía para el pre-escolar?"

La edad más aconsejable para empezar a llevar a un niño o niña al Maternal o Pre-escolar, es relativa. Si el niño es menor de 2 años y la madre trabaja es aconsejable que se lo lleve a un Conani o una guardería. Desde el punto de vista del desarrollo, alrededor de los 2 años los niños y niñas se interesan por interactuar con otros, por lo tanto, esa podría ser una edad oportuna. Sin embargo, desde el punto de vista del aprendizaje, la mayor oportunidad para aprender en la vida, es antes de los 2 años.

En este período se producen las mayores conexiones neuronales, si se cuenta con un ambiente estimulante. Por lo tanto, asistir a un pre-escolar desde los primeros meses de vida puede elevar la potencia de las capacidades de un niño, si el centro educativo es de calidad. Pero cualquiera que sea la edad del niño, esa primera semana será vivida de manera única por cada uno.

Los procesos de adaptación varían por una infinidad de factores. Una niña o un niño que se siente querido, reconocido y respetado, sin lugar a dudas que su actitud frente la primera semana de actividades escolares va a ser positiva porque él o ella se sienten seguro. Ahora bien, si la experiencia previa de un niño/a es de abandono o incertidumbre, lo más probable es que le va a costar mucho más adaptarse, llorando de manera insistente los primeros días. Si esta reacción durara por más de una semana, sería bueno intentar averiguar si el niño se siente mal por algo específico o está sufriendo de un trastorno más serio.

Muchos niños viven esa sensación de abandono cuando sus padres salen y no les dicen que no van a estar, pensando que así les evitan un sufrimiento. Lo cierto es que esto para un niño es traumático. De pronto, sus padres desaparecen y, como no tiene noción del tiempo, la incertidumbre es enorme. Si se le dice al niño que los padres van a salir, que van a volver y le muestran en el reloj a qué hora van a volver, los niños por muy pequeños que sean, lo van a comprender.

A tomar en cuenta

Cuando lleves a tu hijo a una sala pre-escolar, debes chequear que esta tenga las puertas abiertas, que sea un lugar donde se les permita entrar a todas sus dependencias, a cualquier hora. Debes tener la facilidad para conocer el lugar donde se preparan los alimentos, donde se mudan, etc. También debes velar porque exista un espacio educativo seguro, donde se evidencia las medidas de protección. Lógicamente, el personal debe ser calificado; y su actitud debe ser receptiva, cálida, alegre y contenedora con los infantes. Aunque se trate de una sala pre-escolar y sobre todo porque se trata de niños cuyo cerebro está en formación en el pre-escolar debe contar, necesariamente, con un proyecto educativo o plan de trabajo para el nivel.

¿Qué actitud deben tomar los padres para ayudar a sus hijos en su incorporación al pre-escolar?

Si te muestras temeroso, angustiado, preocupado, etc. la lectura que hacen tus hijos "cómo será de espantoso ese lugar que mi mamá o mi papá está tan preocupado, seguramente algo terrible me va a pasar. Por lo tanto lloro y hago todo lo posible para que no me dejen ahí, porque es peligroso para mí"

Por el contrario, si te muestras contento de que tu hijo/o asista al pre-escolar, se mostrará confiado, seguro y tranquilo, el niño pensará "ese debe ser un lugar muy bueno para mí".