"Si te atreves a enseñar, no dejes de aprender"
John Cotton Dana
La concentración al trabajar en casa
Uno de los desafíos para quienes trabajan en sus casas es mantener la concentración, en este artículo encontrarás pautas que te ayudarán.
La concentración es fundamental para realizar tareas que necesariamente debemos resolver en la casa, por eso es conveniente evitar las distracciones que están al acecho. Aquí van algunos consejos para no perder la concentración:
1. Acomodar un buen espacio de trabajo
Para tener un lugar de trabajo más confortable debemos tener una barrera física que divida la familia y el hogar del trabajo. Es la mejor manera de evitar que lo que pasa en tu casa te distraiga del trabajo: cerrar la puerta y listo.
Para estimular la atención en tus tareas, no está de más que, si trabajas con un equipo, hagas reuniones “cara a cara” vía webcam u organices llamadas en las que el grupo se vea y converse sobre temas laborales, así será mucho más estimulante el día y te ayudará a focalizar las metas cuando se trabaja desde casa.
2. Usar un programa de manejo de tareas
Éste es un elemento básico principalmente si estás trabajando para tu propio proyecto o como independiente. La capacidad de poder llevar cuenta del estado en que se encuentran tus proyectos y metas te va a ayudar a mantenerte concentrado.
Busca si la empresa para la que trabajas tiene un programa propio para administrar tareas o bien busca en la web que hay muchas aplicaciones que te permiten acceder a tu lista de tareas desde los diferentes dispositivos que uses (celular, notebook, tablet, etc.).
Dos de nuestros favoritos son Nirvana y Habitualist.
3. Establecer un horario de trabajo
Si no logras ponerte un horario de inicio y otro de cierre de la jornada, puede perderte finalmente en una vorágine de trabajo a deshoras, estando conectado pero sin hacer rendir tu tiempo.
Evita llamadas y visitas de amigos en cualquier momento haciéndoles saber que estás trabajando en horarios determinados. Proponte un plazo y cumple en tiempo y forma con tus tareas, aunque nadie dice que no sea un poco flexible si un día tiene que hacer un trámite o te quedaste en la cama veinte minutos más.
4. Ponerte en movimiento
No dejes de tomarte un rato para salir a dar una vuelta por la calle, el aire fresco ayuda a aclarar la mente y a que la mente pueda volver a focalizarse más rápido después del receso. Si no estás con ánimos de salir, simplemente tiene a mano una rutina de ejercicios para mover los músculos y descansar la mente.
5. Programar sesiones de Lluvias de ideas
Tómate tiempo para tener nuevas ideas para hacer crecer tu proyecto o negocio. Una vez a la semana, organiza un momento para escribir cada idea que cruce por tu mente. Seguirla en el tiempo, descarta la que no sirva y, en lo posible, nutrirlas compartiéndola con compañeros de trabajo.
Fuente: http://www.mnn.com/money


