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"No hay espectáculo más hermoso que la mirada de un niño que lee"
Günter Grass

La familia: Roles y Estereotipos de Género

Los nuevos roles de la familia en la construcción de un hogar respetuoso del derecho de los demás ciudadanos/as, no es solo una responsabilidad de la mujer como hace algún tiempo se creía y afirmaba.

La familia es la referencia básica y la primera instancia de socialización entre las personas y por ende de formación. En el entorno familiar se aprenden las normas de conducta, los hábitos, valores y formas de comunicación bases de la convivencia humana. La familia es la principal transmisora de las actitudes, valores, comportamientos y practicas que conforman la identidad humana social y cultural de las personas y la regla de cómo comportarse.

Los modelos que aportan padres y madres se convierten, en los valores, actitudes y comportamientos generalmente construidos sobre mitos, estereotipos y prejuicios, amparados en una visión tradicional y arcaica de cómo ser persona y estos se transforma en las reglas del juego que se asumen en el contexto familiar.

Los roles que se asumen en función de las relaciones familiares que se establecen, basadas en las expectativas y exigencias atribuibles al género, son importantes, que determinan y afectan el perfil y la identidad de los dependientes.

Los nuevos roles de la familia en la construcción de un hogar respetuoso del derecho de los demás ciudadanos/as, no es solo una responsabilidad de la mujer como hace algún tiempo se creía y afirmaba.

Los cambios sociales que se producen de forma vertiginosa a todos los niveles y en todos los ámbitos sociales se relacionan con circunstancias específicas que definen y demandan una gran variedad de roles tanto a las mujeres como a los hombres.

La nueva paternidad

Actualmente existe una gran variedad de publicaciones sobre el tema de la paternidad, que esta ubicado como problema y tema de análisis de género.

Esto es el resultado del aumento de cambios sociales-económicos que han puesto al padre ante una posición de responsabilidad distinta y por el aumento de cifras de padres solteros, especialmente en los países de occidente, por múltiples circunstancias, por decisión propia, por decisión forzada, por una transición lenta, inesperada o repentina. Por otra parte, el tema de paternidad siempre ha estado latente en los escritos sobre la familia, especialmente en los de corte feminista.

En términos generales la paternidad hay que entenderla como una interacción social en diferentes direcciones y complejidades; por ejemplo, en la pareja, en la familia nuclear y extensa, en la comunidad y en la cultura. En ese sentido, la nueva paternidad hay que situarla siempre en el contexto social y circunstancial, por lo menos familiar.

En consecuencia, es imposible hablar de paternidad o masculinidad sin referirnos por lo menos a sus contrapartes inmediatas: la maternidad y la familia.

También utilizamos como contexto de análisis la tensión entre la modernidad y la post modernidad. Así, hablaremos de padres tradicionales, de padres modernos y de padres postmodernos. Este marco contextual de análisis nos ha conducido también ha reconocer otro tipo de paternidades que se dan en contextos de extrema pobreza.

La investigación social sobre la familia bajo la teoría estructural-funcionalista dominó durante más de treinta años, e influyó directamente en la generación y el desarrollo de políticas orientadas a estimular la familia nuclear en su forma patriarcal. (Medina, 2001).

Cabe reconocer que numerosos estudios sobre los roles de la familia han puesto en evidencia muchos de los mitos construidos sobre la familia nuclear en su forma patriarcal. Con ello se pone de manifiesto no solo la importancia de las diferencias entre los géneros, sino también, y sobre todo, la relación de poder que ha impuesto el hombre a la mujer en una cultura del hombre y para el hombre.

La gran contribución de esos estudios es haber redefinido el campo de investigación de roles sociales entre los individuos, haciendo posible, de este modo, la inclusión de una gran variedad de estilos de roles que no necesariamente están relacionados con el tipo de sexo, sino con preferencias y prácticas socioculturales. Así, han ofrecido un nuevo marco conceptual donde puede ser explorado lo femenino y lo masculino en su condición histórico-cultural.

La gran variedad de estudios sobre el género influyó directamente en el concepto de masculinidad y produjo nuevos estilos de ser padre. Las relaciones entre la pareja se hicieron más simétricas, y la negociación día a día sobre lo que significa ser padre-hombre y madre-mujer crearon una parentalidad más igualitaria y, en consecuencia, nuevas maneras de ser padre y madre.________________________________________[1] Colás y De Pablos, 2003: 1962 En busca del instinto paterno3 Implicaciones para la terapia familiar Dr. Raúl Medina Centeno[4] y 5 Articulo on line, Contextos y Circunstancia de la nueva paternidad; Dr. Raúl Medina

Trabajado y enviado por el Departamento de Educación en Género y Desarrollo SEE.

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