Educando


"La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida"
Miguel Rojas Sánchez

Félix Evaristo Mejía

Félix Evarito Mejía

Fue propietario de la primera librería Dominicana la cual tuvo como objetivo principal contribuir a la formación intelectual y moral de la juventud dominicana de la época.

Nació en la ciudad de Santo Domingo, el día 26 del mes del año 1866, hijo mayor del Lic. Juan Tomás Cotes y Doña Tomasa Abreu García.

Educador, Escritor, Científico, Diplomático, Editor, estuvo casado con Natalia Ricart Pérez, con quien procreó tres hijos; Ofelia, Gustavo y Publio. Su hijo Gustavo se destacó como escritor dominicano.

Desde muy joven comenzó a dedicarse a la educación, cuando en 1884 se graduó de Maestro Normal junto al primer grupo que egreso de la Escuela Normal de Hostos, y con apenas 18 años de edad ya tenía experiencias importantes en esa profesión a la que habría de dedicar casi toda su vida luego, exiliado en Caracas por su oposición al Lilicismo, continuó allí enseñando hasta que regresó a Santo Domingo.

Evaristo Mejía estando en el país tuvo que hacerle frente al mayor reto de su vida pública: sustituir a su maestro en la dirección de la Escuela Normal.

Desde la dirección de la Escuela Normal, y más tarde como súper intendente general de enseñanza, Félix Evaristo Mejía tuvo la oportunidad de contribuir con sus ideas y energías inagotables al progreso de la cultura nacional, durante el período caracterizado por la violencia, la incertidumbre y la creciente agresión política y económica de los Estados Unidos de Norteamérica a nuestro país.

La organización escolar de la época y su relativa expansión se debieron en gran parte a su actividad con la orientación laica y positivista de tipo Hostosiano que le habían dado su ilustre predecesor y maestro.

A esos esfuerzos se debe la incorporación de importantes núcleos humanos de todo el país a la vida civilizada, los que habrían de acrecentar el bajísimo nivel académico en que nos debatíamos como pueblo. Asimismo, muchos de sus trabajos publicados, fundamentalmente en los campos de la Historia y de las letras, así como su propia actividad como organizador y propietario de la primera librería Dominicana, la Librería Selecta, respondieron sobre todo a su deseo de llenar sentidas necesidades bibliográficas como medio de contribuir a la formación intelectual y moral de la juventud dominicana.

Como educador trató de integrar los conocimientos adquiridos bajo las directrices de Hostos, los que obtuvo más tarde en Venezuela y en viajes de observación que realizara a Puerto Rico, Estados Unidos y Europa.

El sistema de enseñanza implantado por él en la República Dominicana, si bien quizás demasiado exigente en lo académico, es un ejemplo de coordinación científicamente planificada, puesto que es el primer intento de organizar la educación centrada en el educando, bajo un sistema de enseñanza más dinámico y menos verbalista. De esas prédicas están llenas las páginas de la Revista Escolar, que dirigió durante largos años, la que vino a constituirse en una fuente de conocimientos y estímulos para los maestros dominicanos de entonces.

Evaristo Mejía dejó numerosos escritos, muchos de ellos todavía inéditos y otros que aparecieron en periódicos y revistas de la época, entre los cuales sobresalen los Pedagogía, Filosofía, Política e Historia.

Sus trabajos y su dedicación le merecieron la incorporación como miembro en número en las academias de la Historia y de la Lengua Española, respectivamente; más tarde fue conferida la Medalla de Oro de la Educación por sus altos servicios a la República en ese campo, se designó con su nombre el actual Instituto Universitario de Formación Docente de la Ciudad de Santo Domingo de Guzmán.

De una vastísima cultura literaria, histórica, pedagógica, Félix Evaristo Mejía, fue un espíritu enciclopedista por excelencia y se tuvo como de los oráculos de su generación. Hombre bueno, justo, sabio, merece el recuerdo de los hombres y mujeres, y figurar en la historia de los valores representativos de la patria.

Murió en su ciudad natal a la edad de 78 años de muerte natural el día 1° de julio de 1945.

Fuentes:
isfodosu.edu.do
wikipedia.org