Educando


"Educad a los niños. Educadlos en la tolerancia, en la solidaridad..."
Josefina Aldecoa

¿Cómo te sientes cuando muere un ser querido?

El dolor tremendo por la muerte de un ser querido puede suscitar emociones que parecen muy difíciles de soportar o que asustan por su intensidad.

Queramos o no las pérdidas y el duelo son inevitables, cada persona vive de manera distinta las situaciones concretas de estas perdidas.

El dolor tremendo por la muerte de un ser querido puede suscitar emociones que parecen muy difíciles de soportar o que asustan por su intensidad.

Lo más importante es que sepas, que cada sentimiento que experimentes no es "raro" son absolutamente normales.

Existen ayudas para que llegues a aceptar y entender tus emociones. Pueden ser otras tantas formas de encontrar alivio a tu sufrimiento, el buscar información sobre el proceso de duelo, hablar de tus sentimientos y problemas con una persona de su confianza, escribir en un papel sus estados de ánimo y emociones.

Cuando un miembro de la familia muere, los niños reaccionan de manera diferente a los adultos. Los niños de edad pre-escolar creen que la muerte es temporal y reversible, esta creencia está reforzada por los personajes en dibujos animados que se mueren y reviven otra vez. Los niños de entre cinco y nueve años comienzan a pensar más como los adultos acerca de la muerte, pero todavía no pueden imaginarse que ellos, o alguien que conocen, puedan morir.

En el día de los fieles difuntos, Educando te envía estas palabras de aliento, si estás pasando por un momento de tristeza piensa en el consuelo que te puedan brindar.

Físicamente vas a sentir:

Un nudo en la garganta,

Tensión muscular.

Pesadez u opresión en el pecho,

Insomnio. Nerviosismo muy grande o pánico.

Falta de apetito o por el contrario, un hambre insaciable, ilusiones o imágenes del ser querido fallecido:

"lo veo", "lo siento".

Dolores de cabeza.

Alteraciones estomacales o intestinales.

Dificultad o imposibilidad de concentrarte.

Emocionalmente:

Tristeza, melancolía, depresión.

Falta de memoria.

Sentimientos de culpa y de reproche;

enfado contigo mismo por cosas que ocurrieron

o que no ocurrieron en tu relación con el fallecido.

Rabia y furia inesperada contra otros, contra Dios o el fallecido.

Llanto fácil o inesperado.

Cambios de humor.


Para sentir alivio te recomendamos
:

01. Cuídate físicamente. Consulta, si es necesario, a tu médico de cabecera

02. En la primera época del duelo no te fuerces a comer más de lo que te apetezca.  Mantén luego una dieta sana.

03. Realizar ejercicios físicos, te ayudará a relajarse. Andar es muy conveniente.

04. No consumas cafeína (café, té, "colas") puesto que aumenta el nerviosismo. El  alcohol es depresógeno e interrumpe los patrones normales de sueño.

05. Procura llevar una vida equilibrada donde tenga cabida el reposo, el recreo, el  trabajo y la reflexión/oración.

06. Se "Paciente " contigo mismo. Recuerda que todo lo que te ocurre es normal, Aún  cuando a menudo te encuentres desbordado y desorientado.

07. Relaciónate. Es importante tener familiares y amigos con los que poder hablar del fallecido. Te ayudará.

08. Cuenta y repite lo que ocurrió cuando falleció tu ser querido. Comunica lo que sientes. Repasar los recuerdos, tanto agradables como desagradables alivia. Los  buenos recuerdos son muy importantes,

09. Ten presente que cada persona llora la muerte del ser querido de un modo diferente. No midas el progreso de tu duelo comparándote a otros familiares.

10. Permítete llorar. El llorar alivia mucho. No combatas las lágrimas, déjelas fluir, son una forma de desahogo y de encontrar un "cauce" a tu dolor.