Educando


"La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida"
Miguel Rojas Sánchez

Proyecto de Desarrollo Juvenil abarcará 15 mil estudiantes

El proyecto lleva más de un año y tiene apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El Ministerio de Educación (MINERD) realizó el Taller de sensibilización y planificación para el lanzamiento de la segunda fase del Proyecto de Desarrollo Juvenil y Prevención de la Violencia, que tiene proyectado integrar en el presente año escolar a 15 mil jóvenes líderes de 25 centros educativos a nivel nacional.

El proyecto inició hace más de un año con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el soporte financiero del gobierno del Japón. Su objetivo es contribuir a reducir los niveles de la violencia que afecta a la población juvenil desde un enfoque preventivo.

En la actualidad el MINERD desarrolla el proyecto con la colaboración de la Oficina de Cooperación Internacional (OCI), a través de la Dirección General de Orientación y Psicología. Involucra a 6,000 estudiantes de diez escuelas (600 por centro), de las regionales 10 y 15 de Santo Domingo.

En el presente año escolar se realizarán talleres de formación de líderes, emprendedurismo, murales artísticos y otras actividades que se llevarán a cabo en coordinación con la OCI y el apoyo de diferentes instituciones y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

El proyecto se ejecuta en los centros educativos Fabio Mota, Ramón Emilio Jiménez, Simón Orozco, Socorro Sánchez, liceo Juan Pablo Duarte, Benito Juárez, Fray Ramón Pané, José Francisco Peña Gómez, y el liceo y escuela básica Capotillo.

La directora general de Orientación y Psicología, Francisca Ferreira, dijo que esta estrategia contribuye a la formación de liderazgo, a desarrollar valores y actitudes positivas para una convivencia sana y para la construcción de una cultura de paz en las escuelas.

”Es un trabajo de coordinación entre la escuela y la comunidad. Es un proyecto que se basa en lo que llamamos escuelas abiertas, donde ambas se involucran en la solución del problema que afecta a los estudiantes y en la prevención de los riesgos psicosociales”, expresó Ferreira.

Aseguró que “esta experiencia y otros esfuerzos que haga el Ministerio tienen la idea de contribuir a la prevención de la violencia en la escuela y el entorno, que afecta el buen desempeño de la comunidad educativa”.

El representante de la OCI, Julio Zayas, al hablar sobre las experiencias, lecciones y desafíos de la primera fase del proyecto, destacó la necesidad de involucrar a la escuela en la comunidad en cuanto a sus necesidades, reclamos y potencialidades.

“Esta segunda fase debe ser la puerta definitiva para que el proyecto se convierta en una política del sistema de cara al trabajo con la juventud, y es un instrumento imprescindible para contribuir al despertar y desarrollo del potencial de la juventud de nuestros barrios”, expresó Zayas.

La coordinadora de la primera fase del proyecto, Cheila Valera, dijo que las escuelas, comunidades y jóvenes están motivados por este tipo de programa porque oferta prevención, inclusión y participación juvenil, además de su amplio efecto multiplicador.​

Por: Dirección de Comunicación y Relaciones Públicas del Minerd.