FUNCIONES DEL NIVEL EN LA REPUBLICA DOMINICANA DE CARA AL NUEVO SIGLO.
El sistema educativo ha de recrear en el currículo el proyecto de sociedad al que aspira. De igual modo su acción socializadora ha de ir construyendo en la cotidianidad de la práctica educativa en la escuela y en el aula, el tipo de ciudadano y ciudadana que pretende formar. En una sociedad democrática, la socialización se expresa en el espacio escolar, con la infinidad de relaciones que se dan entre los sujetos; en la aceptación y convivencia entre maestros y maestras, familias y escuela, con características y formas de pensar diferentes, en la participación de los y las estudiantes como sujetos libres, críticos, autocríticas, solidarios y responsables; construyendo y construyéndose en una cultura democrática.
El Nivel Básico es responsable conjuntamente, con la familia, las instituciones de la comunidad y los medios de comunicación social, de propiciar una educación comprometida en la formación de sujetos con identidad personal y social, que construyen sus conocimientos en las diferentes áreas de la ciencia, el arte y la tecnología incorporan una actitud investigativa, establecen relaciones democráticas, desarrollan actitudes y destrezas para el trabajo y son capaces de expresarse con diversas formas.
La Educación Básica cumple un papel fundamental en el proceso de construcción de identidad. Este proceso se inicia con el nacimiento del sujeto, se construye en relación con los otros, supone el reconocimiento de la originalidad personal, la diferencia con los demás y la percepción de sí mismo y de sí misma en complementariedad. La identidad personal y social se forja en un escenario y tiempo histórico- cultural-social concreto. La apropiación de ese escenario con su entramado de relaciones y experiencias, forja en el sujeto el sentido de pertenencia a la familia, a la escuela, a una comunidad, al país, al Caribe, América Latina y al mundo. A través de este entramado de relaciones el y la. Estudiante va reconociendo sus posibilidades y límites, situándose. Como sujeto capaz de entenderse a sí-mismo y a sí misma, y a los otros y de construir junto a los demás nuevos conocimientos.
En la escuela, la socialización de los conocimientos permite articular el saber que trae el y la estudiante con el saber acumulado; del diálogo de esos sabores, el y la estudiante construye sus nuevas estructuras de pensamiento, sus nuevos esquemas de conocimientos, de actitudes, de valores y de acción.
La Educación Básica ha de ser un espacio que propicie el aprendizaje permanente e intensivo, donde el y la estudiante aprenda a organizar la propia vida en libertad, organizándose con los otros y creciendo en la responsabilidad de trabajar individualmente y en grupo. Ha de propiciar además, la creación de una cultura democrática, donde todos compartan un estilo nuevo de ejercicio participativo y establezcan colectivamente por consenso, normas que promuevan nuevas relaciones democráticas.
La educación ha de impulsar las potencialidades de indagación, búsqueda y exploración, tendencias naturales y vitales de los niños y las niñas, abriendo las puertas de Ja escuela a la realidad para que la vida penetre en las aulas, a través de las experiencias que poseen los y las estudiantes y el diálogo de saberse, incorporando el saber acumulado a través de la ciencia y la tecnología; favoreciendo iniciativas enriquecedoras que promuevan la relación entre la vida y la ciencia, ciencia y vida, problemas cotidianos y los recursos para resolverlos.
Las experiencias científicas han de ser significativas y humanas. La actitud investigativa favorece la educación del sentido crítico, de la innovación y el cambio, la reflexión, la comprensión y la creatividad.
La Educación Básica ha de articular la teoría con la práctica y el conocimiento intelectual con las destrezas manuales.
El trabajo creativo es una forma de realización del ser humano, una expresión de la cultura y del desarrollo de los pueblos. El trabajo creativo es la expresión y base de una cultura democrática.
La Educación Básica ha de propiciar una cultura de valoración del trabajo y de un ejercido humanizarte del mismo, de manera que la perspectiva ética prevalezca sobre la utilitarista y economista.
La Educación Básica ha de integrar las distintas dimensiones de los sujetos; asimismo, ha de integrar todas las formas de expresión:
gestual, corporal, verbal plástica, gráfica y rítmica. El uso de esta variedad de formas permite no sólo transformar el aprendizaje escolar, sino la interacción escuela-comunidad.
La escuela corno escenario de animación y relación sociocultural impulsa la participación organizada de los y las estudiantes. La comunidad le ofrece temáticas de interés social y aporta espacios para la consecución de metas y propósitos a realizarse en acciones conjuntas, en las que el sujeto se ejercita en las diversas formas de expresión, posibilitando su progresiva capacitación personal y colectiva y la libre expresión de sus ideas, sentimientos, juicios y valores.
Estas formaciones antes señaladas, dan unidad y sentido a la práctica escolar en su dimensión micro y macro, desde ellas podríamos garantizar la participación de los sujetos en la construcción de una sociedad solidaria, justa y libre.
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