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Currículo Nivel Inicial

Portada
Indice
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capitulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
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6. LAS ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA APRENDIZAJE


En el Nivel Inicial, la responsabilidad educativa del educador o la educadora es compartida con los niños y las niñas que atiende, así como con las familias y personas de la comunidad que se involucren en la experiencia educativa.


La participación de las educadoras y los educadores del Nivel se expresa en la cotidianidad de la experiencia educativa al organizar propósitos, estrategias y actividades. Educadores y educadoras, aportan sus saberes, experiencias, concepciones y emociones, que son las que determinan su accionar en el Nivel y que constituyen su intervención educativa intencionada.


Educadoras o educadores parten de los intereses del niño o la niña, identifican y respetan las diferencias y ritmos individuales e integran los elementos del medio que favorecen la experimentación, invención y libre expresión. En esta tarea diferenciadora alumnos y alumnas reclaman desde lo que sienten y conocen, motivados y motivadas por el clima de libertad que se les ofrece.


Los alumnos y las alumnas, por su parte, intervienen con sus emociones, saberes, expresiones culturales y comunitarias específicas en el procesó educativo.


El niño y la niña construyen conocimientos haciendo, jugando, experimentando; esta participación implica actuar sobre su entorno, apropiarse de él, conquistarlo, en un proceso de interrelación con los demás. Es mucho más que elegir los materiales o los compañeros y las compañeras para sus juegos. Un clima participativo contribuye a que el niño o la niña del Nivel desarrolle la capacidad de manejarse de manera autónoma, creativa, con iniciativa y solucionando problemas cotidianos.
Como se aprecia, esta participación activa de los alumnos y las alumnas en la experiencia educativa permite redimensionar el juego infantil. El juego se convertiría en la estrategia pedagógica por excelencia por el hecho de que es la manifestación más importante de los niños y las niñas. Es su manera natural de aprender, es placentera, creadora, elaboradora de situaciones y el canal para expresar sus deseos y fantasías.


El juego posibilita la consolidación de las nociones y pre-conceptos acerca del mundo, desarrolla sus diferentes formas de expresión y su lenguaje, posibilita el desarrollo motor, permite construir relaciones sociales a través de la asunción de roles y la práctica de reglas morales, así como la necesaria expresividad de sentimientos y temores que Irán dando fuerza al yo para la consolidación de la personalidad. Por otra parte, induce la exploración y experimentación promoviendo el desarrollo cognoscitivo.


Otra forma de organización pedagógica que propicia la participación es el ambiente estimulante. El ambiente del aula, del centro educativo o de algún espacio de la comunidad posibilita, a partir de la interacción activa con él, la socialización y la oportunidad de que cada niño y cada niña explore, manipule y transforme progresivamente su espacio circundante, a la vez que va desarrollándose y entrando en contacto con manifestaciones de los saberes elaborados que lo y la estimulan.


De ahí que la participación de las familias y de personas de la comunidad sea clave para que el ambiente educativo sea rico en materiales y experiencias diversas, aportando cada una desde lo que tiene y sabe. En la creaci6n de este ambiente de aprendizaje juegan un papel importante la atmósfera emocional que se propicie y la utilización de una diversidad de material desestructurado que desde la perspectiva del niño y de la niña se revalorizan como medio para transformar los objetos y comprender su proceso de transformación.


6.1. PROCESOS DE APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO
El aprendizaje significativo ocurre cuando el alumno o la alumna otorga sentido a los objetos, hechos y conceptos que se presentan en la experiencia, en este caso hablamos de la experiencia educativa. Se otorga sentido a través de una dinámica de intercambio entre lo que es posible entender con las estructuras de conocimiento (y sentir con la emoción), y las características que exhibe el objeto, hecho o concepto en cuestión. Es decir, el mundo no se absorbe o se capta simplemente, sino que es la persona que le da un significado a las cosas, interpretándolas desde lo que sabe y siente de ellas y en relación a como ellas se presentan.


Al principio de la vida, el niño o la niña efectúa esa dinámica de intercambio a través de sus percepciones y acciones: Tiene que ver, tocar, oír, manipular de diferentes maneras los objetos y las personas para poder entender. Más adelante es posible imaginar tal dinámica sin tener que efectuarla materialmente, es decir, puede simbolizarla, representándola por medio de gestos, dibujos, palabras o acciones con un mayor contenido de fantasía, como es el juego. Por último, la dinámica puede razonarse, lo que quiere decir establecer relaciones objetivas entre la persona y los objetos aún si son meramente formales, como en el caso de las relaciones matemáticas cuyos “objetos” son entes abstractos.


La experiencia educativa que promueve aprendizajes significativos es la que posibilita los procesos arriba mencionados y que definiremos brevemente a continuación:


Percepción  Proceso en el cual el niño y la niña a través de los sentidos entra en interacción con el medio ambiente poniendo en relación su interioridad (entendimiento, emoción, grado de autonomía), a la vez que reconoce las características y propiedad de lo que lo rodea.


Imaginación  Es la capacidad de representar mentalmente la realidad. Una vez que se culmina la primera etapa del desarrollo cognoscitivo que es la sensorio-motriz y la que aporta una experiencia real del mundo fisico y social, es posible imaginar ese mundo, actuar sin tenerlo presente a los sentidos.


Simbolización  Es una forma de imaginación o representación mental. Consiste en representar un objeto o hecho por medio de otro. Esta capacidad se expresa en el juego, el dibujo y todas las formas de comunicación: gestual, verbal y gráfica, hasta incluir el lenguaje matemático como la expresión más formal o abstracta del pensamiento.


Razonamiento Es una forma superior de entendimiento o conocimiento del mundo, en la cual ya podemos establecer relaciones lógicas entre objetos y hechos. Este razonamiento se expresa a su vez, a través de varios procesos, como son:


Clasificación. Proceso mediante el cual el niño o la niña determina la inclusión o no de objetos y sujetos en una clase determinada atendiendo a las características que les son comunes, diferentes o propias.


Seriación. En este proceso el niño o la nula secuencia diversos objetos, ya sea atendiendo a la forma, el tamaño, el color, la superficie y a las cualidades.


Análisis. En este proceso los niños y las niñas identifican, discriminan, comparan, asocian, disocian, desde su marco de referencia.


Integración o síntesis. Proceso mediante el cual se unifican las partes de un todo.

 

6.2. CONDICIONES PARA EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO


Estos procesos de conocimiento se promoverán en una experiencia educativa que observe condiciones que posibilitan a los alumnos y a las alumnas:


• Expresión de emociones, sentimientos y experiencias en sus relaciones personales y grupales.
• Manifestación de sus necesidades, intereses, ideas y sentimientos en sus acciones espontáneas.
• Exploración, interacción y transformación de su espacio circundante en el desarrollo de sus actividades.
• Integración de sus costumbres en las actividades espontáneas.
• Elección de los materiales, actividades, espacios, compañeros o compañeras.
• Utilización de los recursos del medio en forma creativa.
• Relación de experiencias y hechos, explicación de sus acciones y las de otros y anticipación de los efectos que pueden producir.


Todas estas condiciones adquieren un sentido apropiado para el grado de desarrollo de los niños y las niñas de este Nivel educativo si se presentan dentro de un contexto de juego.


La dimensión lúdica que ha de tener la experiencia educativa del Nivel Inicial posibilita que se expresen fácilmente la imaginación y el simbolismo, al grado que pueden ser capaces de desarrollar los niños y las niñas de este Nivel.


6.3. ESTRATEGIAS PEDAGÓGICAS


Las estrategias pedagógicas ponen de manifiesto la intencionalidad de los educadores y las educadoras del Nivel. Se refieren a las diferentes formas como el adulto o la adulta participa en la experiencia educativa de sus niños y niñas, promoviendo el aprendizaje significativo.


En este Nivel educativo, donde asisten niños y niñas de corta edad, las estrategias pedagógicas están supeditadas a las capacidades propias de las etapas de desarrollo en que ellos y ellas se encuentran. Ahora bien, educadores y educadoras aportan direccionalidad al proceso educativo desde sus propios saberes y los saberes elaborados, con el fin de generar un espacio social demandante que promueva el desarrollo de sus capacidades y que posibilite una acción comprometida con una sociedad más justa.


6.3.1. Criterios para las Estrategias Pedagógicas


A continuación presentamos algunos criterios que posibilitarán estrategias pedagógicas capaces de propiciar aprendizajes significativos en los alumnos y las alumnas del Nivel:


• Integrar el movimiento y la imaginación en las actividades.
• Partir de la espontaneidad y los aportes específicos del niño o de la niña.
• Utilizar recursos naturales y materiales del entorno como fuente directa de aprendizaje.
• Propiciar el aprendizaje por descubrimiento. 
•  Favorecer la expresión y la comunicación en todas sus formas.
• Propiciar el trabajo autónomo. 
•  Propiciar un clima cálido, flexible y respetuoso para que el niño y la niña se expresen con confianza y seguridad. 
•  Comunicarse clara, sencilla y explícitamente con el niño o la niña.
• Crear un clima de goce y disfrute evitando correcciones inhibidoras.
• Incorporar el contexto familiar como parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. 
•  Promover la observación permanente de los fenómenos y acontecimientos que ocurren en el entorno.
• Propiciar la generación de interrogantes y la búsqueda de respuestas a partir de la formulación de hipótesis.
• Tomar en cuenta el grupo, su situación y la vida cotidiana de los niños y las niñas.
• Seguir individualmente a los niños y a las niñas para el desarrollo armónico e integral de las capacidades y de sus intereses.
Implícita en todos estos criterios está la dimensión lúdica, el juego como forma de expresión natural que posibilita la construcción de conocimiento. El sentido de la experiencia educativa en el Nivel Inicial se encuentra en el juego.

6.4. ACTIVIDADES EN EL NIVEL INICIAL


Las actividades son acciones que concretizan las estrategias de enseñanza-aprendizaje.
La selección y desarrollo de las actividades depende de las características propias del grupo de alumnos y alumnas que se tenga, de las intenciones, saberes y personalidad del educador o la educadora que esté presente, de las demandas concretas de la comunidad al centro educativo en cuestión y de los saberes elaborados que nutren los contenidos educativos del Nivel.


De ahí que la decisión de desarrollar determinadas actividades sea un compromiso de los niños y las niñas, educadoras y educadores, familias y personas de la comunidad.


Los criterios para desarrollar actividades reflejan esta conceptualización de la experiencia educativa globalizada e integradora del Nivel Inicial.


6.4.1. Criterios para Desarrollar Actividades


Participación: Las actividades han de propiciar la participación activa de todos los sujetos que intervienen en el proceso educativo. Esta participación integra a los niños, niñas, educadores, educadoras, familias y miembros de la comunidad.


Desarrollo de las actividades: En el desarrollo de las actividades del Nivel hay que observar características como son: el disfrute pleno de niños y niñas, su libertad de acción articulada a la orientación de educadores o educadoras, la posibilidad de innovación por parte de aquellos y aquellas que intervienen en el desarrollo de las actividades, la confianza que propicia la expresión plena de ideas e intereses y el afecto como elemento básico en las relaciones.


Tipos: Las actividades se diferencian a partir de diversos aspectos:


recursos utilizados, posibilidad de movimiento, de interrelación. Pueden ser actividades tranquilas, actividades dinámicas, actividades de moderada intensidad.


Lugar: Para el desarrollo de las actividades en el Nivel Inicial se aprovechan todos los espacios posibles, el centro educativo, la calle y los diversos lugares de la comunidad.


Cada uno de ellos es tomado en cuenta y aporta desde su especificidad.


Espacio: Las actividades del Nivel Inicial requieren de espacios amplios, con mobiliarios y materiales acordes con las características evolutivas de los grupos. Los espacios para desarrollar las actividades pueden ser salones, el patio o espacios de la comunidad.


Tiempo: Las actividades tendrán una duración variable, tomando en cuenta el grado de atención y concentración que tenga el grupo de niños y niñas relacionados íntimamente con su desarrollo evolutivo.


Cantidad de niños y niñas: Este criterio es muy importante para determinar el tipo de actividad que se realizará. En el Nivel Inicial, la cantidad de niños y niñas no debe ser excesiva, porque éstos y éstas requieren seguimiento tanto individual como grupal.


Etapa: El grado de desarrollo de las capacidades de los niños y las niñas del Nivel condiciona toda la experiencia educativa y por lo mismo, las actividades deben estar adecuadas a él.


Contexto: Este criterio permite que las diferentes actividades se nutran de la realidad inmediata y global de niños y niñas, educadores y educadoras y miembros de la comunidad. Posibilita la interacción permanente de los elementos del entorno en el orden de las manifestaciones culturales, políticas, religiosas y sociales.


Creación: Posibilitar la creatividad y el desarrollo de la actitud investigativa a partir de la curiosidad de los niños y las niñas.




 

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