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Currículo Nivel Inicial

Portada
Indice
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capitulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
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9. EL PAPEL Y TIPO DE CENTRO EDUCATIVO DEL NIVEL INICIAL. LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA
9.1. CONCEPCIÓN GENERAL

El centro educativo desde los lineamientos de Plan Decenal, desde la concepción educativa del Nivel y desde las nuevas reflexiones psicopedagógicas y sociales, se concibe como un espacio abierto y flexible de recreación permanente de las experiencias de los niños y las niñas, de los proyectos y de las acciones de los educadores o educadoras implicados o implicadas en el proceso educativo.


Así, el papel que juega este tipo de centro educativo vinculado a su realidad, responde a una concepción educativa que implica la puesta en práctica de modos de gestión democráticos, y actitud crítica en el manejo del saber elaborado y popular, así como una articulación de los procesos educativos con los avances de las Ciencias y las Tecnologías. Implica, también, apertura a los problemas de la sociedad dominicana y del contexto particular de cada centro.


Esta tarea en el Nivel Inicial se concreta en el trabajo conjunto con niños, niñas, padres. madres, educadoras y educadores y con los aportes de las organizaciones de la comunidad.


La gestión democrática en el Nivel se realiza cuando se posibilita la participación activa de los niños y las niñas en la toma de decisiones, cuando se estimula la capacidad de exploración, de elaborar preguntas y resolver problemas a partir de sus experiencias cotidianas.


Una actitud crítica en el manejo de los saberes se propicia cuando niños y niñas pueden observar, emitir opiniones y hacer valoraciones sobre las actividades realizadas en grupo y a nivel individual.
En el Nivel Inicial el conocimiento se construye activamente a partir de los saberes y de las experiencias que traen los niños y las niñas. Este punto de partida posibilita la incorporación de nuevos saberes, y de nuevas experiencias, con el acompañamiento y la guía del educador o la educadora.


Los avances de la ciencia y la tecnología se incorporan desde el Nivel y se relacionan e integran gradualmente al contexto con actitud observadora y de curiosidad. También cuando niños y niñas van aprendiendo el uso de diversos equipos e instrumentos.


Esta nueva manera de actuar del centro se manifiesta en la participación activa de las educadoras o los educadores en la valoración de las experiencias previas de los niños y las niñas, en la utilización de recursos y procedimientos con los que mantienen un contacto permanente, junto a los nuevos aportes que ellos y ellas van produciendo al interactuar con múltiples elementos de su entorno.


De esta manera el centro se convierte en un espacio de innovación educativa y recreación sociocultural en el que el trabajo lúdico y la curiosidad investigadora de los niños y las niñas permean todas las actividades, los cambios que se van gestando en el proceso y la sensibilización colectiva hacia los problemas de la comunidad.


Para articular las diferentes actividades, el centro educativo organiza sus acciones en tomo a los ejes de un proyecto educativo.


El proyecto educativo es una propuesta de acciones articuladas que explicitan la identidad, los principios, los propósitos y la estructura organizativa. Este proyecto expresa los lineamientos del centro y establece medios y pautas de acción que se convierten en marco de referencia para el desarrollo del currículo y las planificaciones generales y específicas.


Aporta un marco global, permiten trabajo coherente, coordinado y eficaz y confiere al centro las siguientes características:


• Identidad social; cultural y educativa en coherencia con las demandas del contexto, que se construye desde los primeros años de vida.
• Unos propósitos y procedimientos que dan dirección y articulación a lo que acontece en ese espacio educativo.
• Una línea pedagógica articulada a las innovaciones educativo-culturales que se van produciendo.
• Una organización democrática que posibilita la participación de los niños, niñas, educadores, educadoras, padres, madres y crea una nueva forma de gestión institucional.
• Una mayor capacidad para organizar proyectos conjuntos con organizaciones de la comunidad y hace avanzar los procesos educativos.


En síntesis, el proyecto educativo del centro de educación inicial va creando una nueva cultura escolar desde una actuación flexible, abierta y plural; Las educadoras o los educadores del Nivel van posibilitando que desde los primeros años de vida, el niño y la niña desarrollen su capacidad de elección, al poder seleccionar y realizar en forma libre y espontánea aquellas actividades que responden a sus intereses y necesidades.


En el proceso de qué hacer, cómo hacer y para qué hacer, los niños
y las niñas cuentan con el apoyo y acompañamiento de las educadoras
o educadores, así mismo, van asumiendo corresponsablemente tareas
que les ayudan a desarrollar los valores del trabajo, solidaridad y
autonomía.

 

9.2. PUNCIONES DEL CENTRO EDUCATIVO DEL NIVEL INICIAL


Desde la perspectiva señalada, las funciones de este centro son:


• Integrar la vida familiar de los niños y las niñas al centro educativo con el propósito de articular ambos espacios de una manera armónica, flexible, dinámica y participativa.
• Crear una cultura escolar que posibilite relaciones de igualdad, libertad y valoración de los niños y las niñas.
• Organizar la experiencia educativa de modo que parta de las necesidades de los niños y las niñas y los lleve a aprender en un ambiente de disfrute permanente.
• Impulsar en niños y niñas, educadores o educadoras un trabajo abierto a la investigación permanente del entorno natural y social, y de los diferentes saberes.
e Favorecer el trabajo conjunto con las organizaciones de la comunidad.
• Propiciar el trabajo conjunto en los diferentes centros de la comunidad, para la realización de actividades y puesta en marcha de proyectos que impulsen los procesos educativos.
 
9.3. ALGUNAS CONDICIONES PARA LA ORGANIZACIÓN FÍSICA DEL CENTRO Y DE OTROS ESPACIOS EDUCATIVOS


Desde el Nivel Inicial se reconoce la posibilidad de uso de diferentes espacios de la comunidad, a partir de las diversas modalidades o estrategias que se desarrollan en el Nivel.


En el Nivel, las condiciones físicas de los espacios en que se desarrollan las experiencias educativas tienen importancia por la incidencia directa en la calidad de los aprendizajes, de las relaciones y del potencial creativo de los niños y las niñas.


Los equipos y materiales que estén presentes en los diferentes espacios han de contribuir al trabajo lúdico.


Este trabajo lúdico propicia en los niños y en las niñas el desarrollo de sus posibilidades a partir de experiencias y oportunidades de aprendizajes en un ambiente abierto, flexible y en constante interacción con el entorno.


Tanto el centro como otros espacios educativos han de reunir condiciones que estén en coherencia con la realidad en la que están insertos. Estas condiciones están llamadas a estimular el uso racional y creativo de estos espacios.


Educadoras y educadores, niños, niñas, padres y madres aportan iniciativas para su adecuada utilización y solución a las dificultades propias del espacio.


No obstante, es importante señalar que existen unas condiciones básicas en cualquier espacio educativo:


• Infraestructura física o ambientes naturales que garanticen la seguridad de los niños y las niñas.
• Mobiliario y materiales educativos-estructurados y elaborados con recursos del medio- que respondan a las necesidades, intereses y características evolutivas.
• Ubicación de estos espacios en zonas que garanticen un contacto permanente con la naturaleza y el entorno social.
• Iluminación adecuada, preferiblemente natural.
• Ventilación que permita la libre entrada y salida de aire. De lo contrario, entrada y salida de aire movido por unidades provistas para tal fin.
• Instalaciones sanitarias de acuerdo al contexto y que favorezcan la salud y la higiene.
• Ambientación que responda a las características contextuales del Nivel.
• Aseas libres en las que el niño o la niña se expresen y experimenten de manera independiente.
• Distribución de estos espacios en zonas o áreas que posibiliten la elección, la libre expresión y el contacto con los equipos, materiales, compañeros, compañeras. Que permitan también la circulación, el trabajo individual y en equipo.
• Asignación de espacio para el trabajo de educadoras o educadores.
• Asignación para el trabajo administrativo.


9.4. LA VINCULACIÓN DEL CENTRO EDUCATIVO Y LA COMUNIDAD EN EL NIVEL INICIAL


Una de las funciones del Nivel Inicial es la socialización. A partir de este compromiso, el centro educativo se concibe como espacio abierto y flexible, en el cual se posibilita una relación permanente y activa con la realidad de los niños y las niñas del Nivel.


Esta relación integra otros escenarios de socialización como clubes, asociaciones y grupos organizados; de esta forma, la tarea educativa es compartida con todos los espacios y agentes de la comunidad, interviniendo en ella niños, niñas, padres, madres y otros miembros.
Dichos agentes en su contexto y desde sus especificidades, se interrelacionan descubriendo y reconociendo lo inherente de cada uno, convirtiendo al centro educativo en un espacio que toma en cuenta los procesos de la comunidad y ésta en un espacio educativo.


Las múltiples formas de relación entre los centros educativos y las comunidades.


Las relaciones que propician aprendizajes significativos en el Nivel se establecen a partir del conocimiento del entorno.


Este conocimiento activo posibilita el diálogo y la comprensión entre los miembros de la comunidad, al mismo tiempo propicia una comunicación y un accionar que parte de la experiencia y toma en cuenta los elementos socioculturales que le son propios.


La concepción de currículo participativo, que asume el centro educativo ligado a su comunidad, hace que en el Nivel Inicial las expresiones del entorno sean válidas y puedan ser articuladas en la experiencia educativa. De igual modo, la fauna de la zona, la vegetación de la región, los productos que se elaboran y se cosechan, las fiestas y celebraciones como expresión de su identidad, su historia y su cultura son valiosas y determinantes y por lo tanto deben ser integradas al proyecto educativo.


En el Nivel, la identificación con los procesos de la comunidad y el vínculo socio-afectivo con los miembros de la misma inciden en una mayor articulación con estos procesos, garantizando la necesaria gbbalidad de la acción educativa.


Los niños y las niñas del Nivel, al tiempo que conocen, actúan e interactúan en su entorno de manera espontánea y continua, tienen en el proceso educativo una expresión de su realidad, pues en este Nivel la vida es elemento primordial para que los procesos se desarrollen de manera articulada e integral.


En el Nivel, a medida que el niño y la niña se integran al entorno desde los espacios que les son significativos (familia, comunidad, centro educativo y otros), van generando respuestas y actitudes con relación al cuidado y atención de este espacio común que les pertenece.
También, el entorno constituye una fuente importante para las experiencias significativas que educadoras o educadores pueden integrar.


Es por ello que el niño y la niña tienen en el colmado, el club deportivo, el grupo cultural, el mercado; la marchanta, el zapatero, la lluvia, la zanja, el río, los animales, las plantas, la junta de vecinos, elementos de la comunidad que el proceso integra en el Nivel Inicial.


Ningún aspecto de la comunidad resulta ajeno al centro educativo; niños, niñas, padres, madres, grupos organizados, miembros de la comunidad, educadoras o educadores se involucran en todo lo que aporte al desarrollo de Los procesos y experiencias que se impulsan desde el Nivel, así como en la solución de dificultades existentes.


Las acciones de ambos espacios se dan de una manera coherente, donde el trabajo en equipo y la cooperación solidaria de todos es tarea permanente y articulada.

 

9.5. LA RELACIÓN DEL CENTRO CON LA FAMILIA


En el Nivel Inicial la relación con la familia es tarea primordial para el desarrollo de sus finalidades y propósitos. El Nivel se concibe como un espacio que, en interacción permanente y directa con la familia, propicia el desarrollo integral de los niños y las niñas de O a 6 años.


Como otras, estas relaciones tienen como fundamento la participación activa y la comunicación permanente. Además de ese desarrollo integral de niños y niñas, la participación de las familias en la vida del centro posibilita el impulso de proyectos conjuntos orientados al desarrollo de experiencias educativas en la comunidad.


En el Nivel Inicial, tal y como aquí se concibe, los padres y las madres participan de múltiples formas: integrándose activamente en la planificación y realización de actividades organizadas en el centro; en la gestión institucional y en la elaboración del proyecto educativo del centro.


La comunicación en el Nivel desde cualquier contexto se establece en dos direcciones: una es la que se desarrolla entre los padres, las madres, los educadores o las educadoras sobre el proceso global de sus hijos e hijas y sobre el funcionamiento y necesidades del centro, y otra es la que se establece sobre los acontecimientos y particularidades de la familia y el entorno cercano de la misma.


Esta dirección de comunicación relativa a acontecimientos y particularidades de la familia y la comunidad se realiza para analizar el sentido que tiene para los sujetos implicados y, en definitiva, para contribuir a su desarrollo; pero, también, por las implicaciones que tiene en una experiencia educativa que sea significativa para los estudiantes y educadores y educadoras.
Del trabajo cotidiano surgen lazos de comunicación espontáneos que vinculan las familias y el centro, debido a la etapa tan básica en que se encuentran los niños y niñas del Nivel. Los pequeños y las pequeñas demandan un tipo de atención que requiere un vínculo estrecho familia-centro que debe ser informal y no rígido.


El eje de esta comunicación es múltiple: son los niños y las niñas, la familia, el centro educativo, la comunidad y el contexto socio-cultural. El establecimiento permanente de esta comunicación requiere de apertura hacia los puntos de vista de las personas que interactúan en ella.


Algunas estrategias y acciones para el establecimiento de relaciones Centro Educativo-Familia-Comunidad.


Organización de los padres, madres y miembros de la comunidad en: comités de padres, madres o tutores; comisiones de trabajo permanentes o temporales; organización de juntas directivas; asambleas para deliberar y tomar decisiones; comisiones para organizar actividades diversas; juntas de vecinos.


• Creación de vínculos de información permanente: realización de murales en puntos específicos de la comunidad, redacción de periódicos escolares y comunitarios, buzones de sugerencias escolares y comunitarios, redacción de boletines informativos, reuniones informativas.
• Establecimiento de algunas formas de comunicación y formación permanentes: reuniones sistemáticas de planificación y evaluación del trabajo del centro, realización de talleres de formación sobre diversos temas de interés en la comunidad y en el centro, centros comunitarios de lectura, espacios para consultas, en la comunidad; materiales de fácil acceso y lectura, intercambios de experiencias con otras comunidades y centros educativos.
• Planificación y realización de actividades específicas como forma de integración y compromiso: Elaboración de proyectos conjuntos entre el centro educativo y la comunidad. Reparaciones y construcciones de mobiliarios, dependencia, áreas comunes del centro y preparación de huertos escolares.
• Participación en las actividades de la comunidad. En celebraciones, asambleas, campañas de limpieza, jornadas de siembras, reforestación, prevención y cuidado del ambiente.

 

9.6. LA FUNCIÓN DE LA ANIMACIÓN SOCIO-CULTURAL EN EL NIVEL INICIAL


La animación socio-cultural desde el Nivel enfatiza la incorporación de todos los aportes culturales del contexto específico y de la cultura dominicana en general.


El Nivel Inicial, partiendo de sus finalidades de socialización y de contribución para sentar bases del desarrollo progresivo de un ser humano integral con sentido de solidaridad e identidad nacional, establece una relación permanente y articulada con la animación socio-cultural, al tiempo que parte de ella, para integrar elementos de la cultura como contenidos del Nivel.


Así, en ese sentido, el educador o la educadora, integra como parte de sus funciones la de animación socio-cultural, que valora, acoge y redimensiona críticamente las costumbres prácticas socio-culturales de la comunidad cercana y de la cultura en general.


Otra función importante de la animación socio-cultural es propiciar en el centro educativo el desarrollo de la “dimensión centro cultural”, donde se incorporen y practiquen diversas manifestaciones sociales, artísticas, culturales, recreativas, deportivas y de religiosidad.
Estas incorporaciones se hacen tomando en cuenta que el niño y la niña del Nivel están en una etapa de la vida muy susceptible a todos los estímulos culturales que recibe de su entorno.
Otra razón importante para la incorporación de las prácticas culturales en el centro es que cada cultura crea un sistema de socialización propio cuyos elementos son importantes en el proceso educativo.


Es en el Nivel Inicial donde la animación socio-cultural inicia el proceso de articulación entre las prácticas culturales y el centro. El Nivel por su naturaleza integra en sus acciones cotidianas, en sus funciones y en las diversas modalidades y experiencias, a la animación socio-cultural como promotora de cultura.


9.7. LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA


La orientación educativa apoya y acompaña a las educadoras y los educadores en su trabajo diario. Este acompañamiento forma parte integral del proceso educativo, rompiendo con la tradicional práctica reduccionista de colocar al orientador o a la orientadora como agente externo, que intervenía sólo en función de problemas y dificultades.


En el modelo curricular propuesto, la prevención y detección de dificultades y la intervención temprana y oportuna pata el tratamiento de las mismas, es un aspecto importante de la función pedagógica, pero no el único en el que participa el orientador o la orientadora.


La orientación implica comunicación: dialogar permanentemente con los y las demás integrantes de la comunidad educativa (director, directora, supervisor, supervisora, educadoras, padres, madres, tutores, niños y niñas), como modo de garantizar un enfoque global y multidisciplinario que propicie un proceso continuo, gradual, sistemático y orientado a estimular un desarrollo personal armónico e integral.


Funciones y tareas del orientador u orientadora
El orientador o la orientadora, psicólogo o psicóloga, aportan sus saberes, experiencias, y sus enfoques especializados al desarrollo de los propósitos generales del Nivel.


Al plantear sus funciones, tareas y responsabilidades de ellos y ellas, hemos de contextualizarlas en relación a las características específicas del centro educativo en el que participan. Estas tareas estarán íntimamente relacionadas con los retos, desafíos y limitaciones de la institución educativa y la comunidad.


Para la identificación de estos retos,, limitaciones y características del centro y de la comunidad educativa se precisa la elaboración de un diagnóstico. En la realización del mismo, el aporte del orientador u orientadora es importante, quien además procurará estimular la participación de los y las demás integrantes de la comunidad educativa.


A partir de ese diagnóstico, el orientador u orientadora, elaborará estrategias y someterá a la discusión e intercambio sus opiniones y aportes.


En su labor cotidiana procurará desarrollar canales de comunicación permanente entre los integrantes del centro educativo y los miembros de la comunidad. Así mismo promoverá junto a directores y educadores el desarrollo de experiencias educativas significativas para los niños y las niñas, cocurriculares y extracocurriculares, que faciliten la consecución de los fines del Nivel.
Realizará la recolección de información sobre los niños y las niñas iniciando de ese modo el registro acumulativo, el cual recoge información valiosa sobre los distintos aspectos de la vida de ellos y ellas.


Promoverá un mayor conocimiento de los educandos por parte de los profesores y padres promoviendo los espacios de aprendizaje para estudio y análisis de las características de los niños y las niñas del Nivel Inicial y las formas adecuadas en la interacción con los mismos y las mismas.
Diseñará estrategias para facilitar los procesos adaptativos de los niños y niñas y la creación de un ambiente de trabajo favorable que promueva actitudes deseables frente a la escuela y frente al aprendizaje acercando los procedimientos de trabajo hacia el juego y disminuyendo la rigidez en el trabajo con los pequeños.


Promoverá el desarrollo de valores patrios humanos, familiares y sociales, coordinando actividades formativas significativas para tales fines, dirigidas tanto a niñas y niños, como a educadores y educadoras, a padres y madres de familia y a la comunidad en sentido general.
Trabajará con los procesos motivacionales de los niños y las niñas dando seguimiento a las necesidades individuales de cada uno y asistiendo a los educadores, educadoras, padres y madres en el proceso de educación de los niños y las niñas.


Diseñará actividades prevocacionales utilizando como canal el juego dramático para explorar intereses, motivaciones, necesidades.


Así mismo, el orientador u orientadora formará parte de los programas de evaluación de los alumnos y las alumnas, educadores y educadoras, personal de apoyo y escuela en sentido general, aportando sus saberes hacia la comprensión de las necesidades de cada uno o una y de las condiciones en que se desarrolla la labor educativa.


Como parte integral de su labor utilizará diversos procedimientos para detectar y hacer frente a los problemas que se les presenten a los niños, las niñas y el personal del centro educativo, así como en el seno de la familia y la comunidad. Algunas de las dificultades en relación a los niños y niñas estarán referidas a los aspectos de la comunicación (expresión oral y auditiva), a trastornos emocionales y limitaciones en el desarrollo. Informará también sobre necesidades específicas y logros obtenidos con los niños y niñas.


En relación con la familia y la comunidad, el orientador o la orientadora intervendrá en asuntos relacionados con higiene ambiental, salud y nutrición, maltrato infantil, abuso infantil, disfunción familiar y actividades dé recreación que fortalezcan los vínculos de pertenencia y de fraternidad. Además, el orientador o la orientadora ha de participar en el proceso continuo de evaluación a que está sometida toda práctica educativa.




 

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