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Fundamentos 1

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Indice
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
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7  LA GESTIÓN CURRICULAR

 

1 sólo en la concepción de educación, en las fuentes y en los componentes del diseño curricular, sino también en los aspectos operativos del sistema educativo. Dichos cambios deben retroalimentarse con una nueva gestión curricular. Se entiende por gestión del diseño curricular a la manera en que las instituciones y los actores trabajan para que el mismo sea útil en el esfuerzo de mejorar la calidad de la educación; a la forma en que se desarrolla en la práctica; a cómo se transforma en un verdadero elemento dinamizador de toda la transformación curricular.

 

7.1. METAS, FUNCIONES Y CARACTERÍSTICAS DE UNA NUEVA GESTIÓN CURRICULAR.

 

La gestión curricular debe ser coherente con el diseño curricular y con PLAN DECENAL. La misma se desarrollará a cuatro niveles: 1) Central, o sea en la SEEBAC, 2) Regional, conducido por las Direcciones Regionales 3) Distrital, a nivel de Distritos Educativos y 4) Local, desde cada Centro Educativo, en estrecha vinculación a la comunidad. Esos cuatro niveles son igualmente importantes. Deben complementarse y apoyarse mutuamente. Para que esto suceda es necesario que respondan a las mismas metas, a funciones comunes que aunque se expresan de manera diferente en cada uno de ellos responderá a ciertas características compartidas.

 

7.1.1. Las Metas de la Gestión Curricular.

 

En el marco de la transformación curricular, la gestión del diseño curricular se orientará hacia el cumplimiento de las siguientes metas:

 

• La integración de todos los actores al proceso de transformación curricular. El conocimiento y la comprensión del diseño curricular, facilita la identificación con él y crea una atmósfera favorable al cambio y a la innovación, al propiciar un proceso de construcción colectiva en la acción.

 

 El cumplimiento de los propósitos educativos generales asumidos en el diseño curricular a lo largo de todo el proceso de desarrollo y adecuación curricular, de acuerdo a las especificidades y posibilidades de cada contexto.

• La evaluación y el mejoramiento permanente del diseño curricular y del proceso mismo de transformación curricular, a partir de un trabajo de capacitación, seguimiento, asesoría e investigación en la acción.

 

7.1.2. Funciones de la Nueva Gestión Curricular.

 

Las funciones de la nueva gestión curricular a destacar son las siguientes:

o Garantizar la difusión del diseño curricular. El diseño curricular servirá para el mejoramiento de la calidad de la educación si los actores del proceso educativo lo hacen suyo. Para esto es prioritario comenzar por su socialización, estudio y discusión.

 

• Garantizar la comprensión del diseño curricular en su globalidad y en cada una de sus partes y propuestas, de acuerdo al ámbito de acción del equipo de educadores. Es la única forma de garantizar su desarrollo y mejoramiento continuo.

• Realizar las planificaciones para el desarrollo curricular. El tipo de planificaciones, su nivel de detalle, los aspectos a atender, serán diferentes en los cuatro niveles de la gestión curricular.

• Garantizar las vinculaciones con las comunidades. En el caso de la gestión a nivel central, es con la comunidad nacional; en el caso de la gestión regional, es con las entidades de influencia en una determinada región y en el caso de la gestión a nivel distrital y de la escuela es con las comunidades locales y las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos. Para el cumplimiento de esta función la Animación Socio-Cultural juega un papel fundamental, entendida como la sistemática contextualización de la propuesta educativa, de las relaciones y saberes que ella implica, así como de la interacción de los sujetos y mediaciones implícitas en ella.

• Garantizar la formación y la capacitación docente correspondientes, para que la misma sea acorde con el diseño curricular y que sea a su vez una instancia de iniciativas y sugerencias para su mejoramiento permanente entre todos los actores del nivel correspondiente, así como de cada nivel con los demás. Un adecuado desarrollo curricular requiere del manejo de mucha y variada información acerca de las comunidades, de los estudiantes y las estudiantes, de los medios y recursos disponibles en todo el sistema educativo, de las formas de acceder a ellos, para lo cual se requiere un trabajo sistemático de investigación para la toma de decisiones acertadas.

• Promover la evaluación del proceso de transformación curricular. Las comunidades, los sujetos, los conocimientos científicos y tecnológicos, los saberes pedagógicos y todo lo que tiene que ver con las posibilidades de que la educación sea de calidad, está en permanente cambio. Por eso es función de la gestión curricular desarrollar de forma permanente evaluaciones durante toda la transformación curricular.

• Garantizar las formas organizativas necesarias. Gestionar un diseño curricular tiene que ver con las mejores formas de organización de las instancias y los actores que participan de los procesos educativos.

 

7.1.3. Órganos de una Efectiva Descentralización.

 

En gran medida el éxito de la transformación curricular está afectado por la actitud que en relación a ella asuman las distintas instancias de dirección y el clima que se establece entre los actores del proceso. Los principios de participación, criticidad, democracia, equidad, autonomía, que desde el principio han servido de norte al Plan Decenal, de nada servirían si en el seno del sistema educativo no son asumidos por todos los que intervienen en el proceso de toma de decisiones, desde los puestos más elevados de la burocracia hasta los más bajos y viceversa.

De igual modo los fines y objetivos, declarados o no, el estilo de funcionamiento, es decir, la cultura burocrática y las prácticas que en ella se dan, las relaciones entre la institución escolar y su entorno, deben orientarse en el mismo sentido.

 

Cualquier desequilibrio entre tales principios y los diferentes elementos de la burocracia conducirán irremediablemente a tensiones evidentes y destructivas, que impedirán el logro de los propósitos del Plan Decenal.

 

Por lo anterior, en el desarrollo del currículo se debe siempre tener presente que este proceso requiere de una dirección adecuada y del proceso en las condiciones previstas originalmente en el diseño.

 

En tal sentido se debe propender a un tipo de organización que, siendo funcional, facilite la participación general y un tipo espontáneo de relaciones interpersonales, que permitan la plena comunicación entre los diferentes actores del proceso.

 

Al contrastar la experiencia nacional es fácilmente observable la carencia de esa cultura general favorable al cambio. Esto se expresa en la presencia de conflictos constantes entre quienes definen y quienes aplican tales decisiones, la falta de información sobre las orientaciones básicas del proceso y la imposibilidad de los sectores externos de aportar sus experiencias para el enriquecimiento del proceso transformador.

 

Para evitar tales disfunciones habilidades se propone la creación de:

Un Consejo Nacional de Seguimiento a la Transformación Curricular.

Un Consejo Regional de Seguimiento a la Transformación Curricular.

Un Consejo Distrital de Seguimiento a la Transformación Curricular.

Un Consejo de Centro Escolar de Seguimiento a la Transformación Curricular.

 

Los tres primeros tendrían la responsabilidad fundamental de orientar el desarrollo del currículo a nivel de las diferentes instancias del sistema educativo, velando por la orientación adecuada del proceso en función de los fines y objetivos del Plan Decenal. Deberán atender también a la obtención de apoyo externo e interno, la obtención de recursos humanos, financieros y materiales indispensables para el éxito de la transformación curricular. Como tareas específicas dichos

 

• Consejos deberían preocuparse por:

 Contribuir al mejoramiento de las relaciones, entre el personal docente y administrativo.

• favorecer el mejoramiento de las condiciones del ejercicio profesional del personal docente y administrativo.

• Establecer canales adecuados de comunicación que permitan un flujo constante de información entre los diferentes niveles de la estructura burocrática del sistema educativo y con el exterior; tanto al interior de las regiones educativas como de éstas entre sí.

• Adquirir un mejor conocimiento sobre las necesidades y los problemas, así como las exigencias de las áreas y disciplinas de enseñanza.

• Establecer estrategias más adecuadas para favorecer el aprendizaje significativo de los estudiantes.

• Garantizar la directa aplicación del sistema de evaluación.

Estrechar los vínculos entre los actores comunitarios y la escuela, y viceversa,

Orientar en relación a los materiales curriculares impresos o no, y establecer los reglamentos para su uso a nivel de los centros de enseñanza.

 Mantener en condiciones adecuadas el mobiliario escolar, los laboratorios, talleres, aulas y espacios de recreación y deportes.

• Recomendar los cambios que se consideren adecuados relativos al calendario escolar, la duración de la jornada diaria de trabajo, el empleo del tiempo del personal docente y administrativo, la organización del horario semanal de docencia, en función de criterios locales y regionales y de las necesidades y posibilidades de vincular escuela y la comunidad.

• Promover la articulación con todos los Programas, Proyectos y Acciones vinculados al mejoramiento de la calidad de vida de los actores del proceso educativo y a todas las demás cuestiones que directa o indirectamente están también asociados al mejoramiento de la calidad de la educación.

 Garantizar los recursos necesarios para el desarrollo curricular. El tipo de recursos de que se trata son diferentes en cada uno de los niveles de la gestión. El nivel central tiene mayor responsabilidad en lo referente a recursos financieros, infraestructura física y materiales curriculares.

 

7.1.4. Características Generales de una Nueva Gestión Curricular.

 

Siempre, y aunque no se hiciera referencia explícita a ello, hubo un determinado estilo de gestión curricular. Por tal se entiende a los modos de vincularse con el diseño curricular, a las formas como se pretende servirse de él para que los alumnos aprendan. En las décadas pasadas se imponían los diseños curriculares. El estilo de gestión curricular funcionaba con un equipo de expertos que definía qué y cómo se debía enseñar, y los actores del proceso educativo lo ejecutaban sin o con pocas mediaciones. Hoy se plantea una “aplicación en principio” del currículo y se privilegia el término desarrollo curricular. Estos términos pretenden dar cuenta de una expectativa y posibilidad diferente de involucramiento de los actores del proceso educativo, que deben adecuar el diseño curricular a realidades específicas y diferenciadas, Las características de la gestión que se desea promover son las siguientes.

 

• Participativa, es decir con intervención de todos los actores del proceso de transformación curricular en todos y cada uno de los momentos, desde la concepción del diseño, pasando por su desarrollo hasta su evaluación.

• Integradora, de múltiples experiencias y aportes, en particular de los siguientes:

 De las experiencias y aportes del sistema educativo y de la comunidad, en todos los niveles de la gestión.

 De los saberes y experiencias de los diversos actores, maestros y maestras; profesores y profesoras, alumnas y alumnos, miembros de las comunidades.

 De las acciones que tienen lugar al interior de la transformación curricular como las que tienen lugar fuera de ésta, pero que están estrechamente vinculadas a ella, tales como la formación y capacitación docente, la producción de materiales educativos, entre otros.

 Planificada, es decir definiendo y siguiendo pasos; previendo recursos, preparando a los actores.

• Flexible, es decir con capacidad de revisar las planificaciones, reajustándola de acuerdo a los logros que se van alcanzando y a las dificultades que se detectan, atendiendo a imprevistos y a sugerencias.

• Eficiente, es decir orientada a realizar el mejor uso posible de los recursos disponibles para lograr la adecuación más pertinente del diseño curricular, de acuerdo a los momentos, las circunstancias y los ámbitos comprometidos en cada caso.

 

Eficaz, o sea que garantice la utilidad del diseño curricular para el mejoramiento de la calidad de la educación.

 

• Pertinente, es decir seleccionando y planificando las diversas acciones necesarias para desarrollar y adecuar el diseño curricular, en correspondencia al nivel de gestión más adecuado, buscando una complementación entre lo que se lleve a cabo a nivel central, a nivel regional, distrital y a nivel de cada centro educativo.

 

La expectativa es que una gestión del currículo con esas características contribuya a generar una nueva cultura institucional, una nueva forma de hacer las cosas, que la aleje de las rutinas y las prácticas mecánicas y poco reflexionadas, y que aproveche lo mejor de las experiencias previas. Desde esta perspectiva la gestión del diseño curricular contribuye y se apoya en la Reforma Institucional, que ya se está llevando a cabo en el marco de Plan Decenal. Es decir en cambios que se operan en la organización y la administración de la SEEBAC, de las regionales, los distritos y de los centros educativos.

 

7.2. La Gestión del Diseño Curricular a Nivel Central.

 

La transformación curricular contará con un Consejo Nacional de Seguimiento de la Transformación Curricular a nivel central, cuya función será orientar y acompañar el proceso de transformación curricular, articulando a la SEEBAC, a la sociedad y a sus actores desde la perspectiva del cumplimiento del PLAIN DECENAL y de la promoción de la articulación de la transformación curricular a todos los otros proyectos y programas en marcha.

 

La SEEBAC es el organismo central de ejecución de PLAN DECENAL. En calidad de tal impulsa, pone en marcha, coordina y evalúa diversas acciones conducentes al mejoramiento de la calidad de la educación. Todas esas acciones deben articularse en el proceso de transformación curricular, ya que esta última no se logra sólo por la apropiación y desarrollo del nuevo diseño curricular. Se requerirá la vinculación con distintos proyectos de la SEEBAC. Entre ellos se mencionan aquí los Programas de Profesionalización del Magisterio, del Sistema Nacional de Supervisión Escolar, el Sistema de Información Educativa, de Pruebas Nacionales, Medios y de Materiales Didácticos, Participación Ciudadana, Nutrición Escolar, Educación Artística y Animación Sociocultural.

 

7.2.1. Los Programas, de Profesionalización del

 

Magisterio y la Gestión del Diseño Curricular.

 

Los Programas de Profesionalización del Magisterio han sido mencionados en un capítulo anterior. La SEEBAC y las instituciones involucradas en ellos garantizarán que los fundamentos y las propuestas de este diseño curricular sean incorporados en el marco de todas las actividades de formación y capacitación profesional que tengan lugar.

 

El diseño curricular será una referencia permanente en todos los Programas de Profesionalización del Magisterio, no para su adopción acrílica, sino para su discusión, enriquecimiento y perfeccionamiento. En el marco de dichos programas deberán elaborarse propuestas de trabajo para los centros educativos.

 

Al mismo tiempo los diferentes Equipos de Seguimiento a la Transformación Curricular estarán atentos a la incorporación de nuevas referencias conceptuales y a las experiencias que se socialicen en los Programas de Profesionalización del Magisterio. De esta forma ambos procesos podrán enriquecerse mutuamente.

 

7.2.2. La Producción de Materiales Educativos y el Proceso de Desarrollo Curricular.

 

Tal como se anticipó en un capítulo anterior, en el marco de PLAN DECENAL se produjo una cantidad de libros de texto y de materiales didácticos sumamente importante. Esta política deberá ser continuada y ampliada en interés de producir los distintos materiales educativos impresos indispensables para el adecuado desarrollo del nuevo currículo.

 

Un objetivo del trabajo de los próximos años es lograr un mutuo mejoramiento de materiales educativos y de este diseño curricular, dotando de calidad y coherencia creciente a toda la educación dominicana. La SEEBAC tendrá la función de dinamizar este proceso.

 

7.2.3. El Sistema de Supervisión Educativa y el Proceso de Desarrollo Curricular.

 

La transformación curricular tiene lugar al mismo tiempo que se implanta un nuevo Sistema de Supervisión. Este nuevo Sistema prevé las siguientes áreas de trabajo: Apoyo Académico al Docente, Evaluación y Planeamiento del Proceso Educativo, Administración del Proceso Educativo, Atención a Sectores Marginados de la Educación y Participación de la Comunidad en la Gestión Educativa. Su sola enunciación pone de manifiesto el énfasis que se pone en que la supervisión no gire en torno a la fiscalización y al control del trabajo de los maestros y maestras; sino que el énfasis es puesto en el acompañamiento a maestras y maestros que trabajan con sujetos que en numerosas ocasiones tienen dificultades y requieren atención especial.

 

Esta nueva concepción sienta las bases para que la Supervisión se constituya en un apoyo a la transformación curricular y para que el diseño curricular contribuya a su vez a orientar esa Supervisión. Efectivamente en el área de Apoyo Académico al Docente y de Evaluación y Planeamiento del Proceso Educativo este diseño curricular deberá constituirse en un referente obligado.

 

El Sistema de Supervisión se está dotando en el presente de los recursos humanos, materiales y financieros necesarios para su puesta en ejecución. Se están capacitando los profesionales que integrarán los equipos centrales, regionales, distritales y de centros educativos.

 

Esto constituirá una verdadera innovación respecto a prácticas comunes a numerosos países de América Latina y del mundo, en el marco de las cuales la gestión curricular se ha visto desjerarquizada en relación a otras, tales como la de recursos financieros, o de mejoramiento de los edificios y equipamientos.

 

7.2.4. El Sistema de Información Educativa y la Transformación Curricular.

 

Para que el diseño curricular pueda desarrollarse de acuerdo a las características de las comunidades y de los sujetos involucrados en el proceso educativo, es imprescindible que todos aquellos que participen del proceso de gestión curricular cuenten con la mayor cantidad de información, de la mejor calidad, proveniente de investigaciones sistemáticas realizadas.

 

El Sistema de Información Educativa ofrecerá datos acerca de factores externos e internos al proceso educativo. La organización y presentáción de información de censos, de encuestas a hogares, de estadísticas de salud, de maestros y maestras que trabajan en diferentes regiones y localidades del país, de escuelas concentradas o dispersas, puede ser muy útil para reflexionar acerca de las necesidades de los actores del proceso educativo y acerca de condiciones a tener en cuenta a la hora de planificar adecuaciones curriculares. Esta información estará organizada en Bases de Datos para cada Región y, en la medida de lo posible, para cada localidad.

 

7.2.5. El Sistema de Pruebas Nacionales y la Gestión Curricular.

 

El Sistema de Pruebas Nacionales fue establecido y reglamentado en 1992. En el momento actual dispone que se apliquen pruebas de carácter diagnóstico en sexto grado del Nivel Básico y de carácter promocional en cuarto y octavo grado de Nivel Básico y en cuarto grado de Nivel Medio.

 

Por otra parte los logros obtenidos en las pruebas se constituyen en fuente de información de gran utilidad para la gestión curricular. Permiten conocer los resultados de los procesos de aprendizaje que han tenido lugar en las aulas. La contratación de los resultados que se obtienen en ellas con información procedente del sistema de información educativa, con las observaciones de los maestros, con reflexiones de las comunidades acerca de lo ocurrido durante todo el año escolar, con las observaciones y comentarios de los supervisores y de todos los actores del proceso de transformación curricular posibilitarán reconstruir aspectos fundamentales del mismo y así establecer las estrategias más apropiadas a cada contexto particular.

 

7.3. LA GESTIÓN REGIONAL Y DISTRITAL DEL DISEÑO CURRICULAR.

 

La gestión del diseño curricular a estas dos instancias supone una modalidad específica de poner en práctica el principio de descentralización, adoptado en el marco de la modernización de toda la gestión educativa impulsada por PLAN DECENAL. Parte de la voluntad de adecuar el currículo a las características regionales y locales, como una manera de atender a las diversidades económicas, sociales y culturales que existen en el país. Permite asumir la descentralización desde una perspectiva más amplia que la administrativa. La perspectiva administrativa podría garantizarse simplemente delegando procesos de aplicación del diseño curricular. En este caso se trata de que a nivel regional se reflexionen las propuestas curriculares, analizándolas a la luz del conocimiento de la realidad, adecuándolas y planteando reformulaciones.

 

La gestión regionalizada del diseño curricular supone aceptar y promover la capacidad de los actores educativos de desarrollar una creciente autonomía en los procesos de toma de decisiones. De lo que se trata es de hacer partícipes de esas decisiones a los actores que poseen las necesidades, formulan las demandas educativas.

 

Los Consejos Regionales y Distritales de la Transformación Curricular y las Direcciones Regionales son los responsables de que las funciones de la gestión curricular se cumplan en su ámbito de influencia, de acuerdo a las siguientes precisiones:

 

 Garantizar la difusión del diseño curricular en cada una de las regiones y distritos utilizando los canales más adecuados en cada caso: periódicos, radios locales, reuniones de diversos tipos, foros con debate...

• Garantizar la comprensión del diseño curricular en ese mismo ámbito, con la ayuda de materiales educativos diversos que se producirán de acuerdo a las necesidades (guías, manuales, periódicos).

• Promover y producir los diagnósticos necesarios para realizar la planificación del desarrollo curricular particular, prestando especial atención a las peculiaridades de la región y localidad.

 Realizar las planificaciones regionales para el desarrollo curricular, que incluye tomar en cuenta la forma peculiar que asumen las fuentes de la transformación curricular y en particular las necesidades básicas de aprendizaje de las personas, las formas y las modalidades especiales de educación que de ellas se derivan. Debe establecerse claramente cuáles son las demandas de la economía regional, cuáles son las principales carencias de los diferentes actores, cuáles son los recursos y las oportunidades de aprendizaje existentes en una región y en cada comunidad.

 Garantizar las articulaciones con las comunidades de la región, con las organizaciones no gubernamentales, las universidades que operan en la región, los empresarios de nivel local, los grupos culturales, las organizaciones profesionales, las asociaciones de padres y amigos de la escuela. Promover la ampliación del sistema de padrinazgo y otros modos de puesta en contacto y ayuda de actores de las comunidades a los centros educativos.

 Esa región, promoviendo iniciativas de cooperación horizontal. Por ejemplo que maestros de un centro asuman responsabilidades de promoción de la capacitación en un área, intercambien materiales y experiencias; formulen y desarrollen proyectos compartidos de investigación en la acción, animación socio-cultural, abordaje de los ejes transversales entre otros que pudiesen desarrollarse.

 Garantizar el flujo de información al interior de la Regional y Distrito, prestando especial atención a la detección de experiencias de desarrollo curricular que ofrezcan oportunidades de aprendizaje para varios centros educativos, difundiendo las informaciones del Sistema de Información de la SEEBAC, los resultados de las Pruebas Nacionales para toda la región y el distrito y otras iniciativas.

 Promover la evaluación del proceso de transformación curricular y del diseño en la región respectiva, pudiendo intentarse la participación de la comunidad en dicha evaluación, de manera que ésta se mantenga bien informada y pueda así responder a necesidades y expectativas sentidas por la sociedad.

e Garantizar las formas organizativas necesarias para el desarrollo curricular.

• Garantizar la administración más pertinente de todo lo necesario. La posibilidad de llevar a cabo procesos educativos adecuados a cada conjunto de circunstancias a partir de un mismo diseño curricular depende también de cómo se administren los recursos materiales, el tiempo, el espacio. La mejor administración es aquélla que se corresponde con las características y necesidades particulares del entorno en el cual se ejecuta. Por eso es función de la gestión curricular atender también a las especificidades de los diversos entornos en que se aplique el currículo.

• Promover la articulación de la gestión curricular con las acciones de todos los Programas y Proyectos vinculados al mejoramiento de la calidad de vida de los actores del proceso educativo y a todas las demás cuestiones que directa o indirectamente están también asociados al mejoramiento de la calidad de la educación, que se desarrollan en cada una de las regiones y distritos escolares.

e Garantizar los recursos necesarios para el desarrollo curricular en esa región. Nuevamente promoviendo la posibilidad de que todos los centros educativos de una región utilicen la mayor diversidad posible de recursos de la comunidad: las bibliotecas de una localidad, la granja de otra, la empresa de una tercera; y de que se haga un uso lo más cooperativo y efectivo posible de los aportes que provengan del nivel central.

 

Uno de los mayores logros de la Gestión Regional y Distrital del diseño curricular será la conformación de redes escolares, las Comisiones de Construcción Curricular, en las cuales los centros educativos se encuentren, analicen sus necesidades y las demandas educativas, busquen soluciones y realicen un seguimiento conjunto de la transformación curricular, en cooperación con un Sistema de Supervisión renovado y utilizando el soporte de todos los demás programas y proyectos de PLAN DECENAL. El equipamiento de la SEEBAC, incluidas las Direcciones Regionales, facilitará los procesos de intercambio, que se ampliarán progresivamente para hacerse cada vez más horizontales.

 

7.4. LA GESTIÓN DEL DISEÑO CURRICULAR EN TODOS LOS CENTROS EDUCATIVOS.

 

La gestión a nivel de centro educativo supone avanzar en la concepción del principio de descentralización adoptado en el marco PLAN DECENAL. Parte de la asunción de la necesidad de adecuar el currículo ya no sólo a las características regionales, sino a las de los actores del proceso educativo vinculados a cada centro. Reconoce el hecho de que cada escuela, colegio y liceo tiene una identidad que se construye en estrecha interrelación con la comunidad. Que es importante reconocerla y asumirla, como punto de partida para construir formas cada vez más autónomas y a la vez efectivas de mejorar la calidad de la educación. Supone superar concepciones burocratizadas respecto del papel que le cabe a los centros educativos en la gestión del diseño curricular y promover que asuman las funciones de la gestión a un nivel mucho más específico.

 

• Garantizar la lectura y discusión colectiva del diseño curricular, seleccionando capítulos o partes para ser compartidos entre distintos actores: directores; directores y profesores; profesores entre sí; maestros, maestras y estudiantes con dirigentes comunitarios, con los padres, madres y tutores; o en cualquier otra combinación que se considere conveniente.

 

 Promover la sistematización de experiencias acerca de los procesos y logros de aprendizaje en ese centro escolar, de las formas como se van satisfaciendo las necesidades y demandas de la comunidad local, de los apoyos provenientes de las Direcciones Regionales y de la SEEBAC, de los resultados de las interacciones con otros centros educativos, entre otros.

 Realizar el desarrollo curricular del centro, planificando en forma detallada el año escolar para cada grado, según sus características, los avances logrados en años anteriores, las experiencias acumuladas en el trabajo de los maestros y maestras en cada grado y todo otro elemento que se considere apropiado.

 Garantizar las articulaciones con la comunidad local, en particular con las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la Escuela, involucrándolas en todo el proceso de desarrollo y evaluación curricular a nivel del centro. Con la ayuda de la Dirección Regional establecer relaciones fluidas y estables de intercambio con organismos, instituciones y personas de la localidad.

 Garantizar los recursos necesarios para el desarrollo curricular en ese centro. Nuevamente promoviendo la posibilidad de que todos los centros educativos de una región compartan los recursos existentes:

las bibliotecas, granjas, las empresas, propiciando un uso lo más cooperativo y efectivo posible de los aportes que provengan del nivel central.

 Garantizar la formación y la capacitación de los profesores y profesoras del centro educativo, buscar formas de socialización de experiencias de capacitación en las que participen algunos de los maestros y maestras del centro. Difundir en todo el centro los materiales obtenidos por algunos miembros en actividades de capacitación y analizar el diseño curricular a la luz de los mismos. Promover en este ámbito diversas formas de investigación-acción.

 Garantizar el flujo de información al interior del centro educativo, compartiendo resultados y sistematizando experiencias.

 Promover la evaluación del proceso de transformación curricular y del diseño en el centro educativo, con la participación de todos los actores y de la comunidad local, educativo, en especial propiciando la conformación de un equipo multidisciplinario que garantice un desarrollo curricular adecuado.

 

• Garantizar la administración más pertinente de los recursos disponibles.

• Garantizar la articulación con las acciones de todos los Programas y Proyectos cuyas acciones confluyen en un centro. De lo que se trata es de poner en marcha estrategias de intervención innovadoras que posibiliten la expresión y las capacidades creativas de los sujetos.

 

A medida que estas funciones puedan ser cumplidas los centros educativos podrán contar con un desarrollo curricular de centro, que se constituya en una fuente para la revisión y el mejoramiento permanente de este diseño curricular. Se hace necesario consultar en años sucesivos, con la red de centros de la región yio de otros centros de la misma localidad.

 

Para poder cumplir con esas funciones se requiere superar la concepción de centro educativo previa a PLAN DECENAL en una doble dirección: la profundización de las relaciones con la comunidad local y su profesionalización.

 

En el Plan Decenal, el centro se concibe como un espacio abierto y flexible de recreación permanente de las experiencias, de los proyectos y de las acciones de los educadores y educadoras implicadas en el proceso educativo. Como tal es un espacio en el cual todos los participantes tienen la ocasión de producir una educación de calidad, en un ambiente adecuado, con la participación de un personal comprometido. En este centro, alumnado y profesores y profesoras deben estar siempre en contacto con los avances más recientes de la tecnología y del conocimiento en general, mediante prácticas e intervenciones realizadas tanto dentro como fuera del aula, en un ambiente de plena participación e interacción permanente con su entorno y sus instituciones.

 

7.4.1. Los Centros Educativos y las Comunidades.

 

Concebir una escuela orientada hacia la vida implica la ruptura con la imagen y la práctica del centro educativo como espacio desconectado del mundo rea1 fn consecuencia, se requiere establecer un centro que vincule estrechamente los conocimientos, los saberes y el entorno.

 

Desde la perspectiva de la escuela esta vinculación implica una preocupación por enriquecer la educación general con los aportes del avance científico-tecnológico, del mundo del trabajo y la creación artística. Implica también el establecimiento de nuevas relaciones entre el magisterio y otros actores de la vida social, vinculando así la escuela con el mundo real; vale decir, la escuela y su práctica mediada por el mundo.

 

Las relaciones de la escuela con los problemas de la sociedad (vida local, regional, nacional e internacional) implican que el magisterio debe ser capaz de situar su práctica educativa en el contexto de esa misma sociedad, incorporándola en forma permanente a la dinámica del centro educativo. Así, el aula deja de ser un espacio cerrado, convirtiéndose en un lugar abierto en el cual tienen tanto valor las experiencias formales de aprendizaje en las cuales hay un conocimiento específico a ser integrado, como aquellas prácticas que tienen lugar en el entorno y se basan en el aprovechamiento del mayor número de oportunidades de aprender, tanto formales, como no formales e informales.

 

En este nuevo enfoque tiene tanto valor el contenido especificado en las propuestas curriculares de cada grado como la realización de actividades fuera del centro educativo. En otras palabras, gran parte de los aprendizajes, de las experiencias formativas de los sujetos, proceden de un espacio mayor que el centro educativo tradicional. Esta relación dinámica entre la escuela y la sociedad es la que da sentido al proceso enseñanza-aprendizaje, y abre a su vez, nuevas perspectivas para la participación de otros actores sociales y para la modificación sustancial de las formas como la escuela ha desempeñado en el pasado sus roles tradicionales.

 

Esta relación parte de la convicción de que la escuela es más que una parte especializada y formal de la comunidad y que sus muros físicos deberían ser simples delimitaciones espaciales. La relación en cuestión se da en el marco de un dinamismo cotidiano que debe hacer interactuar tanto los saberes que los alumnos adquieren en su entorno como los que se producen en la escuela, a través de un proceso de construcción cuya riqueza y multiplicidad debe ser la base para el crecimiento individual y colectivo.

 

La relación centro educativo comunidad se fundamenta en la comunicación e interacción de la escuela con la comunidad y contribuye a que el proceso de aprendizaje sea socialmente relevante. Promueve la participación permanente de los alumnos en la búsqueda de soluciones a los problemas de su entorno, así como su intervención activa, crítica y responsable en la toma de decisiones para el desarrollo comunitario.

 

La vinculación de la escuela con la comunidad nace y se desarrolla a partir de las necesidades sociales, así como el desarrollo de la vocación de servicio del alumnado, de su identificación y compromiso con el mundo natural y la realidad socio-cultural.

 

Mediante el diálogo e interacción escuela-comunidad se fomenta la participación de la sociedad civil. Además de que los sujetos de la comunidad se constituyen en piedra angular de su desarrollo cultural, es decir, de lbs modos de vida en transformación.

 

En esta dimensión interactúan, todas las organizaciones de la sociedad civil, es decir, en la aplicación y evaluación de políticas educativas y prácticas pedagógicas, mediante comités consultivos, consejos escolares, juntas populares comunitarias y comités de apoyo.

 

7.4.2. La Profesionalización de los Centros Educativos.

 

Las características antes indicadas requieren profesionalizar la escuela. Esto quiere decir la necesidad de avanzar en la construcción de nuevos centros de educación motivados para el cumplimiento de funciones diferenciadas y especializadas respecto de’ las funciones que cumplen otras instituciones sociales. Quiere decir fundamentalmente lograr que las escuelas estén motivadas y se sientan responsables por los resultados en la promoción de aprendizajes escolares

 

La transformación curricular requiere desarrollar un tipo Ge centro profesionalizado, en el cual la creatividad de los educadores y las educadoras, los administradores, el alumnado y la comunidad se conjugan para auspiciar nuevas prácticas educativas que favorezcan la libertad y el establecimiento en un ambiente de democracia y de plena participación. Esto como garantía para que unos y otros conciban y experimenten la escuela como un espacio en el cual estas y las futuras generaciones acceden a una educación de calidad, basada en los nuevos lineamientos establecidos en Plan Decenal.

 

La profesionalización de los centros educativos conlleva un doble proceso. Por un lado un proceso de conformación o fortalecimiento, según el caso, de un verdadero equipo de trabajo, en el cual interactúen todos los profesionales de la educación que trabajan allí, conquistando la capacidad de interactuar con los otros actores del proceso: con los alumnos y alumnas, con los padres, con las madres, con los miembros de las comunidades. En segundo lugar un movimiento de profesionalización de cada uno de los actores de los miembros del plantel, que debe realizarse mancomunadamente, pero que exige también un esfuerzo y un compromiso personal.

 

En tal sentido se hará necesaria la configuración de un equipo multidisciplinario que sustente las diferentes acciones de todos los educadores que lo conforman: personal directivo, docente, orientadores, psicólogos, animadores socioculturales; así como la precisión de los roles que desempeñarán cada uno de ellos.

 

7.4.3. Los Actores de la Gestión Curricular en los Centros Educativos.

 

El centro educativo visto desde la perspectiva de sus relaciones con la sociedad, involucra a los actores tradicionalmente identificados con el desarrollo curricular y a otros nuevos.

 

Entre los actores tradicionalmente identificados con dicha aplicación figuran los directores, los profesores y los profesionales de apoyo al servicio educativo.

Los directores de centros, en la perspectiva de un currículo abierto y flexible, tendrán la tarea de organizar los recursos humanos y materiales requeridos para que cada equipo diseñe, desarrolle y evalúe los proyectos, planes, programas, estrategias de intervención.

 

El personal docente que participa en la cogestión de un currículo centrado en la constitución de sujetos sociales transformadores orienta su acción hacia el desarrollo de todas las potencialidades, capacidades, talentos y competencias afectivas, cognitivas y prácticas de los/las estudiantes. Un maestro y una maestra que atienda por tanto al ser humano en su integridad y complejidad asumen una función orientadora que supera la mera transmisión de conocimientos. Es en esta dirección que el educador asume roles de planificador, organizador, guía, dinamizador, facilitador y generador de procesos de aprendizajes significativos.

Para el desempeño de estos roles recibe la ayuda especializada de orientadores, psicólogos, animadores y cualquier otro agente educativo que en el centro realiza tareas de desarrollo curricular. Singular importancia adquieren los profesores guías, responsables de cada curso y/o grado, quienes deben atender a la particularidades de los estudiantes a su cargo y solicitar, en los casos que juzgue necesario, la ayuda de orientadores y/o psicólogos. Estos prestarán su colaboración en el diseño de las estrategias de intervención grupales o individuales que permitan realizar las adecuaciones curriculares que posibilitan la integración al currículo de todos los estudiantes.

 

Al plantear el nuevo currículo el acceso a la escuela de todos los niños, jóvenes y adultos, aún de los que presentan déficit físicos, motores, auditivos, visuales, de habla, se hará necesaria la integración al personal docente de profesores de educación especial con capacidad de diseñar metodologías, aplicar técnicas específicas, recomendar y entrenar en el uso de recursos ajustados a las necesidades educativas especiales que se detecten. Estas se desarrollan en un continuo que va desde una educación que responda a las particularidades de sujetos y contextos, pasando por una educación diferencia temporal, en aulas especiales, hasta la recomendación de centros especializados cuando se diagnostique la imposibilidad de integrar al currículo regular a algunos estudiantes.

 

El personal especializado responsable de los Servicios de Orientación, orientadores y/o psicólogos, tendrán como función fundamental coordinar el diseño y seguimiento, junto al personal docente y directivo, de todas las acciones que se emprendan para atender a dichas necesidades educativas especiales. fueran fungir también de articuladores, propiciando las necesarias vinculaciones interáreas, a partir de las cuales se lograrán los perfiles que han sido esbozados en los diferentes niveles que conforman la estructura del sistema educativo. Para ello deberán trabajar estrechamente con asociaciones y organizaciones de la comunidad, organizaciones no gubernamentales, los medios de comunicación, los partidos políticos, y otras organizaciones sociopolíticas, las iglesias, los especialistas, las empresas y otros sectores de la sociedad.

 

De esta manera los nuevos actores establecen vínculos más estrechos y horizontales con la escuela, con responsabilidades concretas en la búsqueda constante de la calidad de la educación, incluyendo la selección de contenidos. De ese modo se logrará un mayor grado de adecuación entre qué enseñar y las aspiraciones sociales.

 

Se trata de establecer un espacio basado en la más amplia participación de los más variados sectores sociales, como forma de acercar las decisiones a los actores de los servicios educativos. De ese modo la responsabilidad en el éxito del proceso de enseñanza-aprendizaje es compartida por todos.

 

La participación responsable de nuevos actores es muy conveniente no sólo desde la perspectiva de la democratización de la escuela, sino también por la necesidad de vincular la educación a los problemas, a las aspiraciones, a los intereses de la población, especialmente cuando ésta corresponde a sectores populares excluidos. De igual modo, dicha participación acrecienta la movilización de los recursos financieros y materiales necesarios para la eficacia del sistema educativo.

 

Sin la participación de dichos sectores resultaría difícil la concreción del propósito de crear una escuela nueva, creativa, capaz de adoptar, producir o rechazar innovaciones. En otros términos, una escuela en actitud abierta de modificar en forma permanente sus prácticas educativas.

 

7.4.4. El Papel de los Educadores en la Gestión del Diseño Curricular.

• La adecuación del currículo supone el dominio de la contextualización socioeducativa y sociocultural, es decir, el dominio de saberes sobre el contexto.

• La transformación curricular exige el dominio de las perspectivas del país, del proyecto del país deseado y del proyecto educativo como respuesta que es Plan Decenal, lo que implica el dominio de saberes del proyecto.

• La transformación curricular plantea la necesidad del dominio de la conceptualización y caracterización del modelo curricular así como una comprensión del concepto de actores como sujetos sociales, protagonistas en el contexto de las dimensiones socioculturales asumidas, lo que supone el dominio de un saber educativo y pedagógico.

• La transformación curricular implica la necesidad de un acceso sistemático y creciente a saberes elaborados, de naturaleza científico-técnica, humanística y artística que permita un mejor manejo del ejercicio profesional y el desarrollo de códigos, cada día más profundos de comprensión e interpretación.

• La transformación curricular aspira a establecer el diálogo de saberes, lo cual obliga a realizar esfuerzos particulares para articular el saber popular y el saber científico-técnico, no sólo como exigencia del diseño, sino también, para garantizar que la identidad, y por tanto, los saberes de la procedencia social del maestro(a) no sean negados y no utilizados por ellos(as).

• Una maestra o maestro con conciencia profesional, entendiendo por esto asumirse como sujetos, aceptando que su práctica social es una contribución significativa en la construcción de una sociedad capaz de propiciar valores relevantes, tales como: la justicia, equidad, solidaridad, participación, aceptación de las diferencias y las divergencias, respeto, responsabilidad, iniciativa y creatividad.

• Ello también significa capacidad para valorar su propia actividad y la de los demás sujetos con los que ellos interactúan, vale decir, autoestima personal, estimación y reconocimiento de los demás.

 Maestros y maestras con capacidad de exploración e indagación, entendiendo por este rasgo la capacidad para la reconstrucción crítica de las culturas, los saberes y conocimientos, las concepciones, las estrategias y procedimientos necesarios para afirmar su condición de actor y sujeto. Esto implica desarrollar valores y actitudes referidas a la exp1oración, indagación e investigación, así como el saber hacer de estos quehaceres, proceso que permitirá la contextual permanente de la práctica educativa.

 

Con la asunción de estos roles de coordinación, articulación y apoyo, los educadores realizarían una labor relevante para dotar al currículo del carácter flexible y abierto al que se aspira, así como propiciar que todo el equipo multidisciplinario, junto a los estudiantes y sus familias constituyan cada escuela dominicana en la expresión de una verdadera comunidad educativa, construida de manera colectiva y al servicio de todos los sectores de la sociedad.

 

7.4.5. Consejos de Centros

 

En cada centro escolar y/o grupos de centros dispersos de un mismo Distrito Escolar, se deberán crear, un Consejo de Centro, con la finalidad de garantizar las condiciones indispensables para el desarrollo curricular. En este Consejo se tratarían todos los asuntos relativos a las relaciones propias de la administración del centro y los estamentos inmediatamente superiores y los que atañen las relaciones entre docentes de una misma área o disciplina de la enseñanza. La creación de estos consejos permitirá mantener la coherencia global del desarrollo curricular al garantizar que las decisiones que se adopten se mantengan dentro de las orientaciones generales del proceso de cambios iniciados con la transformación curricular.

 

Se preocupará de igual modo por la recolección y análisis de datos sobre el proceso de ejecución y prever así las posibles medidas a ser adoptadas para garantizar el éxito del desarrollo curricular a este nivel de la gestión. A su vez, establecer las necesidades de asesoría y de formación que pueda requerir el personal administrativo y docente para la ejecución del nuevo currículo.




 

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