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8 APOYOS PARA UNA GESTIÓN CURRICULAR EFECTIVA 8.1. LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
La investigación educativa deberá ser parte integral del proceso de transformación curricular. Debe orientarse a la búsqueda crítica y sistemática de prácticas educativas nuevas y mejores para lograr los propósitos formulados.
Para los fines de desarrollo curricular se describen cinco tipos de investigación, clasificadas según sus propósitos, que pueden ser considerados como relevantes en esta transformación curricular. Estos diferentes tipos en la práctica no se dan “puros”, aislados unos de otros, más que tipos excluyentes unos de otros son orientaciones y enfoques complementarios. Estos suelen desarrollarse en ámbitos diferentes, tradicionalmente desconectados uno de otros; pero de la articulación entre ellos depende en gran medida que los esfuerzos de investigación puedan ser útiles al proceso de transformación curricular. De esa manera las innovaciones que se vayan produciendo en diferentes escuelas, liceos y colegios podrán ser sistematizadas, aprendiendo uno de los otros.
8.1.1. Investigación Acerca de la Investigación
8.1.2. Investigación Básica
8.1.3. Investigación para la Toma de Decisiones
En el país la SEEBAC ha recuperado un papel protagónico en la promoción y realización de este tipo de investigaciones. El Sistema Nacional de Evaluación es, por ejemplo, además de un instrumento para la promoción de los alumnos y para mantener un control de calidad, un poderoso componente de un Sistema de Investigación para la Toma de Decisiones. Lamentablemente no son frecuentes las investigaciones para la toma de decisiones en materia institucional ni pedagógica.
8.1.4. Investigación Evaluativo
Un importante recurso como investigación para la toma de decisiones, e incluso como investigación básica, es aquélla referida al seguimiento y evaluación del nuevo currículo, desde una perspectiva etnográfica, tanto en sus aspectos cuantitativos como cualitativos, así como desde los puntos de vista de impacto (producto) y proceso (incluyendo efectos). Esta perspectiva consiste en mimetizarse con los procesos que tienen lugar, para tratar de reconstruirlos con toda minuciosidad y de comprender cuestiones que nunca han sido analizadas a profundidad. En el caso del fracaso escolar, por ejemplo, siempre se intentó identificar variables que lo ocasionan o lo impiden; pero muy pocas veces se alcanzó a reconstruir cómo operan esas variables. La investigación etnográfica se preocupa principalmente de tratar de responder a esos somos. En el terreno educativo casi no existen investigaciones de este tipo en la República Dominicana, pero sería importante que comenzaran a producirse desde la transformación curricular.
8.1.5. Investigación en la Acción
El propósito de la Investigación en la Acción es el desarrollo de la capacidad investigativa de los maestros y maestras. Constituye un aspecto del necesario proceso de sistematización de su práctica y puede ser una herramienta de gran ayuda para analizar la significación y conveniencia de las formas en que se adecuan y concretizan los planteamientos educativos implicados en el currículo. El aula constituye el principal terreno o campo de la investigación en acción. Allí los maestros y maestras pueden comprobar sus hipótesis curriculares conjuntamente con sus estudiantes. Los maestros y las maestras de una escuela pueden organizarse para diseñar modestas investigaciones que les permitan compartir sus experiencias.
Por eso sería conveniente que a lo largo de la transformación curricular todos los actores del proceso educativo realizaran, sin excepción, investigaciones en la acción que les permitan el desarrollo de sus capacidades de indagación, descubrimiento y sistematización. Para eso es necesario disponer de tiempos compartidos de trabajo.
Si tanto el desarrollo del currículo como la investigación educativa son competencias de la gestión del magisterio, su perfeccionamiento tiene en la investigación en la acción una estrategia pedagógica de excelentes posibilidades que conduce a aprendizajes significativos basados en el estudio de los problemas y los efectos de la intervención del mismo maestro/maestra. La investigación en la acción es una potente herramienta de capacitación y toda capacitación de maestras y maestros debe implicar el desarrollo de la capacidad en investigación en la acción.
Desde este punto de vista, el aprendizaje en la capacitación del magisterio será significativo, no sólo porque se basa en la propia gestión como facilitador de los aprendizajes significativos de sus alumnos, sino porque, además, puede constituirse, en el caso de los maestros y maestras más comprometidos, en un programa, un proyecto de desarrollo y realización personal, mediante el cual ellos y ellas aumentan progresivamente la comprensión de su propia labor (se estudia a sí mismo) y perfecciona y desarrolla su capacidad de facilitar a otros el desarrollo de procesos de aprendizaje.
No es necesario ni siquiera conveniente, plantearse complejos y sofisticados problemas: cómo aprenden los niños de diferentes grados un mismo tema; si se lo aborda de diferentes maneras en escuelas de distintos contextos durante un año escolar, con estrategias de intervención diferentes, pueden ser, por ejemplo, interesantes desafíos y una atractiva manera de aprender entre colegas.
De igual forma se puede afirmar que para promover y desarrollar la investigación en la acción deberá reforzarse la capacitación del magisterio ya que la construcción teórica que constituye el currículo se valida, se verifica en el aula por mediación de la gestión del docente; la eficiencia de la gestión del docente está determinada por los cambios logrados en los alumnos. La Investigación en la Acción es pues una herramienta eficaz para exponer, diseminar, contrastar y comparar las concepciones pedagógicas, los logros y efectos de las prácticas educativas propuestas en este diseño curricular.
8.2. LOS SERVICIOS DE ORIENTACION Y LA PSICOLOGIA 8.2.1. Introducción Para atender a las características del modelo curricular en el diseño se propone, en adición a las áreas curriculares que tradicionalmente son atendidas (Lengua Materna y Extranjeras, Matemática, Ciencias Sociales y de la Naturaleza, Educación Artística, Educación Física, Formación Integral, Humana y Religiosa) cuatro áreas, denominadas transversales por su función de “atravesar” y “pernear” a las demás, en todos los niveles, ciclos y grados de la estructura educativa.
Entre las áreas transversales la de Orientación y Psicología y la de Animación Sociocultural constituyen además servicios de apoyo a la gestión efectiva del currículo y por ello se detallan a continuación sus planteamientos fundamentales.
8.2.2., La Orientación Educativo y la Psicología en el Nuevo Currículo
El plan estratégico que los profesionales de la Orientación y la Psicología han de diseñar, desarrollar y evaluar se propone como objetivo central el coordinar los esfuerzos de todos los actores que desde ámbitos diferentes persiguen el logro de los fines y propósitos formulados en el nuevo currículo.
Se precisara, como ya se ha indicado, de un trabajo compartido entre directores (as), maestros (as), orientadores (as), psicólogos (as), animadores que propicien adecuación curricular a las características de los diferentes centros educativos y que promuevan la participación de la familia y comunidad como actores importantes de los procesos educativos.
Un primer servicio de los recursos de Orientación Educativa y de la Psicología, es el que presta a los centros como tales. Formando parte de sus consejos para, bajo la autoridad de los directores, participar en la confección de sus planes curriculares haciendo realidad ese carácter abierto y flexible que posibilita pasar de un ejercicio profesional rutinario a otro más comprometido, más interesante y creativo, lo cual es más difícil y hasta imposible de llevar a cabo en el ejercicio solitario de la profesión, como acontece en la práctica actual. Lo que se plantea desde la transformación curricular es la necesidad de basarse en consenso del colectivo organizado de profesores que prestan servicios en un centro.
Otra fuente de actividad para orientadores y psicólogos es el apoyo técnico a los equipos directivos y docentes para establecer el Plan de Orientación del Centro. La Orientación no es algo privativo de los orientadores, sino más bien una tarea indisolublemente ligada carácter y el ejercicio docente.
La Orientación se concibe como un servicio planificado y aplicado de manera sistemática como parte integral del programa educativo de la escuela. Promueve acciones de carácter preventivo, dirigidas a todos los actores que participar del proceso, atendiendo de manera especial a los alumnos y alumnas en las diferentes dimensiones de su desarrollo y de acuerdo a las demandas educativas de cada etapa.
En este sentido la acción orientadora no se limita al campo de afectividad y a los aspectos vocacionales, sino que ejerce un impacto importante en las familias y en todos los espacios que dentro del contexto social se relacionan de algún modo con el centro educativo.
8.2.3. Principios Básicos.
Congruente con este nuevo enfoque a continuación se presentan los principios en que se fundamenta la propuesta curricular del Área de Orientación y Psicología.
• La dignidad y el valor del ser humano y el derecho a recibir ayuda cuando la necesita y la requiera.
• Desarrollar proyectos que garanticen la promoción de las necesarias vinculaciones de las familias con los centros educativos, a partir de su integración a las actividades que desarrollen las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos, a los órganos de gestión escolar y a cualquier demanda que a ellos se les haga para el efectivo desarrollo curricular en especial su cooperación en la implantación de las estrategias de intervención individualizadas y personalizadas que se hagan necesarias para atender a las particularidades de los estudiantes.
8.2.5. Tareas Relevantes
Estas explicitan las grandes líneas de acción, a través de las cuales los funciones adquieren un nivel mayor de concreción, se definen las tareas y las mismas adquieren su significado
8.25.1. Generales
De prevención • Fomentan en el estudiante y la estudiante actitudes de cooperación, participación, democracia, solidaridad y tolerancia, propiciando una relación constructiva e integrada con las demás personas, sin importar sus características personales y sociales para que alcance su adaptación personal al grupo; diseñando y utilizando estrategias para el desarrollo de un adecuado auto concepto y una óptima autoestima, previniendo conductas de inadaptación socio emocional, aislamiento, rechazo y marginación, entre otras. De evaluación De asesoramiento • Colaborar con especialistas en educación especial:
8.3. LA ANIMACIÓN SOCIO-CULTURAL
La Animación Socio-Cultural es un conjunto de técnicas y saberes. Es un sistema de dinamización, cuyo objetivo es el desarrollo de la capacidad creativa de las personas en busca de su crecimiento y participación en los procesos socio-culturales de una sociedad. Fortalece las bases de la construcción de conocimientos, valores y actitudes requeridas para el desarrollo multifacético de los educandos como personas libres, activos, críticos y conscientes para el mejoramiento de su calidad de vida, la de su comunidad y la de toda la sociedad.
Estimula las posibilidades de realización del estudiantado, no importa la edad; cuestiona el ser y el estar social y la participación en la construcción del bienestar material y espiritual de su comunidad.
La Animación Socio-Cultural integra los conocimientos de varias ciencias y disciplinas sociales y humanísticas como son: Sociología, Pedagogía, Psicología Social, Antropología, Artes, Literatura, Folklore...
Toma en cuenta aspectos históricos, de expresión artístico-literaria, científico-tecnológicos, recreación, deportes, medio ambiente y ecología, articulados en una unidad que se expresa mediante programas y actividades que deben ser discutidas por todos los sectores involucrados en el proceso y representados en una unidad coordinadora.
La pobreza crítica, desnutrición, enfermedades infecto-contagiosas, hacinamientos habitacionales, Incorporación prematura al trabajo, conforman el cuadro socio económico de la mayoría de la población escolar, la cual junto a los problemas educacionales y socio-culturales, constituyen limitantes graves a la democratización de la enseñanza.
El desarrollo humano implica la creación y distribución justa de la riqueza material de una nación, el mejoramiento de la situación de salud, educación, economía familiar, ambiente y otros aspectos vitales y aspiraciones de la población. La Animación Socio-Cultural promueve el desarrollo de laS personas y su participación creativa en la problemática de su comunidad, impulsando el desarrollo social.
La nación dominicana debe encaminarse a un desarrollo cultural, visto no sólo como bellas artes y espectáculos, sino como modos de vida en el cual la identidad y la democracia cultural sean principios para la búsqueda de un mejor vivir. La identidad nacional no puede ocultar las diversidades regionales, ya que ellos son parte de la misma.
8.3.2. Propósitos generales de la Animación Socio Cultural
Estimular y fortalecer el desarrollo cultural y la identidad nacional.
8.3.3. Relación Escuela Comunidad. La Animación Socio-Cultural
La propuesta curricular que se presenta plantea la interacción de alumnos, familias, juntas de vecinos, líderes comunitarios, ex-alumnos, clubes barriales, organizaciones populares sindicatos, iglesias, ayuntamientos, patronatos y voluntariados constituidos para apoyar el centro educativo, Todos marchan unidos en la problemática de la vida acad8mlca, es decir, en la aplicación y evaluación de políticas
Mediante una participación dinámica, miembros y representantes comunitarios plantean sus problemas, explican sus causas, buscan soluciones y respuestas.
En los centros escolares deben aunar esfuerzos en lo cultural para hacer de la escuela un centro de cultura educativa, artística, deportiva, científica y recreativa. En este sentido, surge la necesidad de contar con espacios físicos adecuados en la escuela y en la comunidad para presentaciones de danza y teatro, conciertos, exhibición de cine o video, realización de charlas, conferencias y seminarios.
Se plantea una dinámica de investigación participativa, a través de la cual los alumnos, la realidad de su comunidad, participen en la búsqueda de respuestas a los problemas y demandas. Al transformar la realidad, ellos mismos van transformándose y anticipando nuevas formas de Indnnci6n, aprendizaje, desarrollo y auto desarrollo. Se trata de tomar parte, de comprometerse y contribuir a encontrar soluciones a las necesidades locales.
La familia está llamada a hacer un aporte esencial junto a la escuela en el desarrollo de sujetos participativos, democráticos, disciplinados y creativos, debe convertirse en un vínculo entre la escuela y la comunidad. La misma debe colaborar en la formulación de las propuestas y políticas escolares, en la programación, toma de decisiones, organización general y apoyo logístico a la dinámica diaria y cotidiana de la escuela. A este respecto son importantes los niveles de compromiso asumidos por los padres y madres, el cual debe ser reforzado por los centros educativos. Pues tanto unos como otros deben dar seguimiento y mantener la coherencia en la formación recibida por el estudiantado en los diferentes espacios.
La familia hace un aporte sustancial a la escuela en la medida en que le permite llegar a los diferentes espacios comunitarios, y entablar acuerdos de cooperación, apoyo y vinculación continua entre la escuela y las organizaciones e instituciones existentes en la comunidad y de la cual forman parte alumnos, padres, madres y docentes. 8.3.4. La Animación Socio Cultural en la Escuela. Consideraciones para su integración en el Nuevo Currículo.
Partiendo de los propósitos de la Animación Socio-Cultural su introducción en la escuela es un imperativo; sin embargo, hay que reconocer que la integración de estas prácticas en el rígido modelo escolar vigente significa una reorientación de la enseñanza del Arte, Lenguas Materna y Extranjeras, Educación Física, Matemática, Ciencias Naturales, Sociales, que no pueden ser de ahora en adelante enfocadas con criterios de mera transmisión de conocimientos, casi siempre abstractos, acrílicos, absolutos, sino dinamizando la creatividad y la participación colectiva de la escuela en su interacción con la comunidad.
La Animación Socio-Cultural da oportunidad, además, para que educadores y educandos constaten experiencias que los conduzcan a descubrir potencialidades inéditas fortaleciendo la solidaridad, el compromiso en los procesos de desarrollo propios de su comunidad y país.
La Animación Sociocultural no es algo totalmente nuevo en el país. Hay diversas muestras de esta vertiente en las prácticas de clubes barriales, organizaciones comunitarias, escuelas y universidades. Debe considerarse como un componente meditado, estudiado y seguido por técnicas psicológicas, sociológicas y pedagógicas sin que esto signifique afectar la espontaneidad tan consustancial a la creatividad. Esto justifica la necesidad de incluirla en los centros educativos.
La pérdida de aspectos esenciales de la identidad cultural, el rápido proceso de inversión de valores a través de una transculturación y la momificación de la escuela dominicana, cada vez más apartada de la vida y su conexión con la cotidianidad; la falta de fe en la persona, en el grupo, en la acción organizada y la viabilidad de un proyecto auténticamente nacional hacen de la animación sociocultural una necesidad, sobre todo si la adherimos a la definición de la UNESCO:
“La animación sociocultural es el conjunto de prácticas sociales que tiene como finalidad estimular la iniciativa y la participación de las comunidades en el proceso de su propio desarrollo y en la dinámica global de la vida socio-política, en la que están integradas”.
La cultura es el resultado de la relación que establecen los sujetos entre sí y con la naturaleza, obteniéndose un producto destinado a satisfacer las necesidades a nivel material, espiritual, intelectual y social para la realización humana.
Desde esta perspectiva la cultura es acumulativa y se transmite de generación a generación, expresando todo el proceso de construcción social de un grupo humano, lo cual permite descubrir la dinámica de la interacción y del contenido de este proceso histórico-social del sujeto como individuo, como miembro de una clase social y de la comunidad.
Así concebida, la cultura deberá ser analizada en su relación dialéctica con la escuela y la comunidad, contemplada ésta como un todo. Considerarla como producto y como proceso, insertada en la cotidianidad como un estilo de vida que individualiza y que identifica.
Como expresión colectiva, importan las dimensiones y las características de su creación y su disfrute en función de los intereses y las necesidades de las mayorías. Cuando ésta es una apropiación colectiva, se produce una conciencia de pertenencia, un orgullo de identidad, valorizada como resultado de un protagonismo histórico, ya que se entiende que uno de los aspectos centrales del desarrollo de un país como nación está determinado por la definición de su identidad cultural.
Tradicionalmente, muchas de las instituciones educativas y/o culturales sólo han dedicado sus esfuerzos, casi siempre de buena fe, para llevarle cultura a la comunidad, haciendo recitales de poesías, de canciones, de danzas, etc... Esto tiene su valor, pero resulta insuficiente para un real desarrollo cultural ya que excluye los aportes culturales, en base a grupos culturales, intelectuales y artísticos, los cuales son los autores de estas manifestaciones y cuando las han recogido en el propio pueblo se las devuelven “recreadas” a fin de hacerlas más “lindas”, “más artísticas”, como si realmente éstas no lo fueran.
La identidad cultural, objetivo fundamental de la animación sociocultural, debe verse siempre como proceso con momentos históricos identificables. En este sentido, no se puede seguir contemplando la cultura dominicana únicamente como el conjunto formal de elementos antropológicos de carácter indígena, africano o español, sino como un producto nuevo que contiene partes importantes de los mismos, aunque en desigual proporción como resultado de un profundo sincretismo, considerando sólo a estos tres grupos étnicos originales, sino también con otras aportaciones de diversas culturas y por las relaciones que se establecen con la comunidad internacional.
En este sentido, su contenido debe priorizar desde una perspectiva local , regional y nacional:
Formación global, integral, participativa en actividades socio-culturales de la comunidad.
Difusión y comunicación de los valores y patrimonios naturales, históricos, artísticos y culturales para una revalorización, toma de conciencia e identidad.
Promoción de las actividades recreativas de esparcimiento, diversión de carácter social, artístico-culturales, deportivas, de la comunidad. Para la implementación de estas instancias deben utilizarse individualmente o en conjunto las técnicas de:
Cursos, talleres, charlas, conversa torios, mesas redondas, seminarios, fichas, lecturas, escritura y oratoria, y discusiones bibliográficas.
Exposiciones, ferias, encuentros, conciertos, recitales, concursos, excursiones, festivales, juegos, desfiles, intercambios, visitas, fiestas, películas, comedias, dramas...
Recolección de saberes, literatura oral, objetos artísticos y culturales, religiosos, danzas, músicas, artesanías, comidas...
Recopilación de imágenes y sonidos, de patrimonios vivientes, naturales, artísticos, históricos culturales, utilizando medios audiovisuales.
Organización de archivos, museos, bibliotecas, centros de documentación, fonotecas, videotecas, etc.
Para que la propuesta de esta área penetre efectivamente en la escuela, las actividades de la Animación Socio-Cultural deberán estar institucionalizadas, racionalizadas, programadas, planificadas y coordinadas, tanto las que en este sentido se celebren en la escuela como en la comunidad. Las mismas no deben tener carácter eventual ni improvisado.
Estrategias de inserción de maestras, maestros y alumnado en el entorno. En el marco de estas estrategias se puede recurrir a algunas actividades mencionadas en las estrategias de recuperación de las percepciones individuales, como las visitas o excursiones. La diferencia está en que en este tipo de estrategias se prevé un mayor involucramiento, una dinámica de mayor intercambio con el entorno. Se trata de procurar que se logre percibir, comprender y proponer soluciones para problemas naturales, sociales y ambientales. En estas estrategias es posible utilizar sistemáticamente la animación socio-cultural, entendida como permanente contextualización de los aprendizajes escolares en las culturas de las comunidades; y utilizar a las aulas como espacios para compartir con la comunidad,
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