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Indice Políticas Educativas Conclusiones

Conclusiones

 

Existen diferentes elementos que tienen incidencia directa en el proceso de ejecución del Plan Decenal de Educación 2008-2018, a continuación presentamos los más relevantes.
1. RIESGOS DEL PLAN DECENAL

El riesgo mayor es que el Plan Decenal no sea plenamente apropiado por la Sociedad Dominicana y el Estado en cuanto a instrumento estratégico para encarar los grandes desafíos sociales, culturales, económicos y políticos, en el tramo de las dos primeras décadas del Siglo XXI. El escenario de tal supuesto es que dicho Plan sea considerado simplemente como un Plan de Gobierno y no como un Plan en la perspectiva de instrumento de planeación que ejecuta Políticas Educativas de Estado.

El Plan Decenal requiere de recursos en sus distintas expresio-nes: humanos, técnicos, financieros, de infraestructura física, mobiliario y equipamiento; recursos para el aprendizaje, incluyendo el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación desde la Educación Inicial hasta los distin-tos niveles y modalidades de la educación general.

La Secretaría de Estado de Educación, con un estilo de trabajo renovado que tenga como soporte un enfo-que metodológico participativo, deben crear las condiciones requeridas e impulsar las medidas y acciones encaminadas a lograr la más amplia participación de dichos actores en el proceso de ejecución del Plan Decenal, con el valor agregado de su potencialidad innova-dora y transformadora.
 
Hay algunos elementos que merecen una considera-ción especial: la Formación Inicial y Continua del per-sonal docente, directivo, técnico y administrativo; los Proyectos Educativos de los Centros, elaborados y ejecu-tados con la plena participación de los miembros de la comunidad educativa; la facilitación de la participación de dicha comunidad a través del funcionamiento de las Juntas de Centros, Juntas Distritales y Juntas Regionales, que existen legalmente, pero no funcionan a cabalidad.

El modelo de gestión de la calidad de la educación merece una atención especial, ya que implica la articulación de los niveles y modalidades de la educación general, así como el apoyo coordinado y coherente a los Centros Educativos de parte de los Distritos, Regionales y Sede Central de la SEE, teniendo como elemento organizador y articulador al currí-culo revisado integralmente.

Los elementos señalados y otros vinculados con el desafío de construir solidariamente una educación inclusiva y de calidad con equidad, para ser vectores del cambio educativo, requieren ser replanteados de acuerdo con los nuevos tiem-pos en que vivimos, la modernización que optamos y que nos permite aprovechar en beneficio del desarrollo edu-cativo nacional el patrimonio científico y tecnológico de la humanidad. El riesgo potencial es seguir con la rutina y no generar una atmósfera de cambio y no querer o no tener la capacidad de inventar nue-vos caminos y nuevas instituciones para estar a la altura del desafío señalado.
 
La calidad de la educación es un fenómeno multi-dimensional, a este respecto hay que tener en cuenta que la calidad de la educación no es la sim-ple sumatoria de sus factores o componentes, sino que va mucho más lejos.

De otro lado, existe también el riesgo potencial del desequilibrio entre la gestión pedagógica y la gestión institucional y la pugna invisible y sofisticada para lograr hegemonías coyunturales.
La Secretaría de Estado de Educación debe establecer mecanis-mos, formas organizativas y estilos de trabajo, con un enfoque meto-dológico participativo, conducentes a una concepción y puesta en marcha del modelo de gestión de la calidad de la educación, en una perspectiva holística y con un enfoque estratégico de focaliza-ciones, complementariedades y aproximaciones sucesivas.

Es de la mayor relevancia inventar colectivamente con sus actores protagónicos una nueva escuela dominicana, vital-mente fortalecida en su capacidad gestora y en su condición de ser la célula movilizadora de la comunidad de aprendiza-je; una escuela con reglas del juego simples y claras para todos los miembros de la comunidad educativa.

Es fundamental que dicha comunidad de aprendizaje se organice y tenga una vida orgánica rica y se constitu-ya en uno de los puntos focales de la vida y del desa-rrollo de las comunidades locales. Es indispensable que ella asuma plenamente las responsabilida-des que de ella se esperan; y se convierta en una comunidad ampliada de aprendizaje, que tiene obligaciones y compromisos específicos, pero también una necesaria capacidad de decisión en campos que deben ser claramente deli-mitados. Es un hecho que una comunidad de aprendiza-je, empoderada y con sentido de sus responsabilidades y compromisos, puede hacer una contribución sustantiva a la sostenibilidad del desarrollo educativo nacional.
 
Ello implica definir e instrumentar, dentro del Pacto Social en proceso de construcción, la firme voluntad política del país, a través del Estado y de la Sociedad, de considerar a la edu-cación como un tema de primera línea entre las prioridades estratégicas de la Agenda Nacional. A partir de ello, será importante impulsar una cultura de financiamiento de la Educación como responsabilidad del Estado, pero también de las familias y de las comunidades, dentro de sus posibili-dades y niveles de desarrollo relativo; de las instituciones intermedias del Estado y de la Sociedad, así como de la Sociedad Dominicana en su conjunto.

2. PARTICIPACIÓN DE LOS ACTORES DEL ESTADO Y DE LA SOCIEDAD EN LA EJECUCIÓN DEL PLAN

Una práctica generalizada en nuestra región es que los Ministerios o Secretarías de Educación convocan y fomentan la participación de los diversos actores de la Sociedad y del Estado Nacional en el proceso de elaboración de los pla-nes. La singularidad de este Plan es que no sólo ha cap-tado la participación de los mencionados actores en el proceso amplio de su elaboración, sino que ha generado dentro del Plan una instancia denomi-nada Unidad de Coordinación para cada uno de sus Objetivos Estratégicos.
 
El propósito es que actores de la Sociedad y del Estado, involucrados y comprometidos con la comuni-dad educativa nacional, participen activamente en el proceso de ejecución del Plan Decenal.

La Secretaría de Estado de Educación tiene el desafío de legi-timar plenamente la vida orgánica de esta instancia con la par-ticipación de los mencionados actores y, a partir de ello, darle vida a las alianzas estratégicas para crear condiciones favora-bles y facilitar el logro de los Objetivos Estratégicos del Plan Decenal.

3. SEGUIMIENTO DEL PLAN

Las unidades ejecutoras son responsables del logro de resulta-dos del Plan Decenal de Educación y sus metas, con énfasis en la gestión de las acciones del corto, mediano y largo plazo, realizando verificaciones focalizadas para garantizar el cum-plimiento del mismo.

Las unidades coordinadoras son responsables del acompa-ñamiento, monitoreo y supervisión de la realización de las acciones técnicas, pedagógicas y operativas para el logro de los objetivos establecidos en el Plan Decenal de Educación.

La frecuencia de los informes de los avances de los programas será: trimestral para la unidad ejecutora y semestral para la unidad coordinadora, de modo que se realicen cuatro informes trimes-trales por unidad ejecutora y dos informes semestrales por unidad coordinadora. Los resultados de estos informes serán entregados a la Oficina de Planificación Educativa, que será responsable, después de previo análisis y verificación de los indicadores y su ten-dencia, de presentarlos al Consejo Nacional de Educación cada semestre para informar de los avances de las políticas establecidas en el Plan Decenal de Educación 2008-2018. 

 

 

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